La Bikina

«La Bikina» es una canción mexicana, cuyo compositor reconocido es Rubén Fuentes (1964). Se dice que Fuentes escribió la canción después de un paseo por la playa. En ese paseo, su hijo, quien le acompañaba, le comentó que las mujeres que llevaban bikinis deberían llamarse «bikinas». Entonces, si esta versión es la correcta, mujeres, ustedes ya saben, si usan bikinis en la playa, serán llamadas de «bikinas». 

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Ruben Fuentes Gasson,
autor de «La Bikina», en visita a su tierra natal
Zapotlán el Grande, México (2016). Foto: https://www.afmedios.com/

Pero otra versión — quizás la más aceptable— indica que Fuentes se inspiró en una fastuosa bailarina del Teatro Blanquita. En ese tiempo llegó un grupo de bailarinas de exuberante belleza («Las Fabulosas Diez») para hacer presentaciones en ese teatro. De ese grupo, una de las bailarinas llamó la atención del compositor por su forma de caminar y sensualidad. Todos la llamaban «La Bikina». Lo cierto es que una tristeza la acompañaba; estaba enferma de amores. Fuentes era un joven y tímido violinista de un grupo de mariachi que fue cautivado y embelesado por esta mujer.

Esta canción ha sido grabada por varios artistas, entre ellos: Lucha Villa, María de Lourdes,​ La Gran Orquesta de Paul Mauriat,​ Alberto Vázquez, Luis Miguel,​ Celia Cruz,​ Juan Torres,​ Chayito Valdez,​ Gualberto Ibarreto,​ Yanni,​ Ray Conniff,​ Julio Iglesias (en francés, bajo el nombre «L’existence se danse»),​ Karol Sevilla (para la película Coco),​ entre otros.

Referencias para consultas:

  1. «Biografía de Rubén Fuentes Gasson»SACM. Consultado el 30/11/2018.
  2. «¿Conoces la historia de «La Bikina», bella canción mexicana?»Imagen Poblana. Consultado el 30/11/2018.
  3. «Luis Miguel – La Bikina»Discogs. Consultado el 30/11/2018.
  4. «Celia Cruz – La Bikina»Discogs. Consultado el 30/11/2018.
  5. https://www.afmedios.com/2016/10/autor-de-la-bikina-visita-su-tierra-natal-zapotlan-el-grande-devela-placa-de-escuela-de-musica/ 

Feminismo no es antónimo de machismo

Según explica la FUNDEU – Fundación Español Urgente, la palabra «feminismo» no es un antónimo de «machismo». En el Diccionario académico se explica que «feminismo» es el ‘principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre’ y el ‘movimiento que lucha por la realización’ de esa igualdad. Por su parte, «machismo» es la ‘actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres’ y ‘forma de sexismo caracterizada por la prevalencia del varón’.
 
Más sobre esta recomendación en la página web: https://www.fundeu.es/dudas/palabra-clave/feminismo/
Imágenes: Archivo EFE y Pixabay. Música: Biblioteca de audio, YouTube. Edición: Judith González Ferrán/Fundéu BBVA.

La dolarización del idioma español

La dolarización es el proceso mediante el cual un país adopta de manera oficial o extraoficial el uso de la moneda estadounidense (dólar, $), de allí el origen del término, a fin de ser empleado en transacciones económicas y financieras en cierto país. En este sentido, la moneda estadounidense reemplaza la moneda local en sus funciones básicas: reserva de valor, unidad monetaria, forma de pago.

Dolarización

El término dolarizar es un verbo válido para expresar la acción de ‘oficializarse en un país el uso del dólar estadounidense’. (Foto: http://www.notiactual.com/).

El dólar entonces es acogido como moneda de curso legal exclusivo y/o predominante, por lo que el país receptor pierde parte de su soberanía monetaria y, consecuentemente, parte de su soberanía nacional, motivo por el cual la dolarización enfrenta fuerte oposición en muchos países.

Tres de las principales razones que llevan a un país a dolarizar su economía son:

  1. colonización;
  2. adopción independiente y voluntaria por el país receptor;
  3. medida de combate de la crisis económica.

Ahora bien, en lo que se refiere al asunto que nos ocupa, según la Fundéu el término dolarizar es un verbo válido para expresar la acción de ‘oficializarse en un país el uso del dólar estadounidense’.

Por eso, en los medios de comunicación encontramos frases como «Dolarizar o mantener el bolívar: ¿qué le conviene a Venezuela?», «Dolarizar la economía, ¿la salvación de Venezuela?» o «¿Por qué la dolarización puede no ser una buena idea?».

En este caso, ¿qué sentido tiene el término dolarizarse? Dolarizarse, cuando usado en su forma pronominal, según el diccionario académico, tiene el significado de ‘oficializarse en un país el empleo del dólar estadounidense’. Es una voz muy común en países como Colombia, Costa Rica, Guatemala y Panamá.

También, el Diccionario de americanismos y el diccionario Clave, lo definen como verbo transitivo (‘hacer que una economía pase a tener el dólar estadounidense como patrón monetario’). Amplían sus significados dándole el sentido de ‘referido especialmente a una moneda: equiparar su valor al del dólar estadounidense’, respectivamente.

La dolarización es un fenómeno mundial. La globalización, las reducciones arancelarias, la libre circulación de capitales, los acuerdos internacionales y el aumento del volumen del comercio internacional, entre muchos otros factores, han intervenido directa e indirectamente en la dolarización de algunas economías, aunque eso no represente necesariamente una mejora de la economía local.

Por tanto, en los casos empleados aquí, en los que dolarizar es usado como verbo transitivo, tiene el sentido de oficializar el dólar como moneda («Dolarizar o mantener el bolívar»). Es decir, equiparar el valor de una moneda al del dólar («Dolarizar la economía»), así como aquellos casos en que se emplea el sustantivo derivado («La dolarización puede no ser una buena idea»), pueden considerarse válidos.

Referencias

Versus contra Versus

Versus

Durante mucho tiempo la Academia de la Lengua recomendó que convenía evitar el uso del latinismo anglicado versus y reemplazarlo por expresiones como ‘contra’ o ‘frente a’. Pero la última edición del Diccionario académico de la lengua española incluye la preposición versus en su formato redondo. Es decir, ahora esta palabra es considerada como un término propio del idioma español por su incorporación natural a la lengua, manteniendo su significado de ‘frente a’, ‘contra’. Es decir, no es más necesario escribir versus en cursiva, itálica o con comillas (a no ser para destacarla, o por cuestiones didácticas, etc.).

La 23ª edición del Diccionario académico (2014) incorporó versus a su texto en letra redonda e indicó que, aunque en latín versus significaba ‘hacia’, la palabra ha llegado al español a través del inglés, con el significado de ‘frente a’, ‘contra’. Por su parte, la Nueva gramática de la lengua española (2009) dio una explicación semejante y señaló que, a pesar de que el uso de versus con esos significados no es incorrecto, se consideraba más adecuado usar ‘frente a’ o ‘contra’, según los casos. Finalmente, la Ortografía de la lengua española determinaba que la abreviatura de versus es vs., en minúsculas y con punto abreviativo.

Por tanto, es justo que estos cambios acontezcan, después de tanto tiempo de uso. Puede decirse, entonces, que esta palabrita, versus, fue discriminada durante mucho tiempo. Ahora es justo colocarla en su correspondiente lugar.

Vea:

«“versus” es “frente a” o “contra”». FundéuRAE | Fundación del Español Urgente, FundéuRAE, 4 de julio de 2018, https://www.fundeu.es/recomendacion/versus-contra-frentea/.

Diferencia de uso entre «aun» y «aún»

Con tilde:

  1. Cuando equivale a «todavía» (valor temporal). 
  2. Cuando equivale a «incluso», con valor ponderativo (delante de «más», «menos» o con cualquier comparativo sintético).
  • Ella sabe aún más que yo
  • Pedro es aún mejor que Vicente
  • Juan es más complicado aún que ella
  • Es mejor aún de lo que esperaba

Sin tilde (monosílaba y átona)

Cuando equivale a «incluso», «siquiera» y con valor concesivo.

  • Aun así, no reacciona
  • Aun estudiando, no apruebo

Nótese la diferencia:

  • Aún enfermo, aprobó (todavía enfermo)
  • Aun enfermo, aprobó (incluso enfermo)

 

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Escriba aun o aún, según sea necesario.

 

No había anochecido [         ] y ya tenía sueño.

Después de tanto tiempo, [          ] no lo conozco.

No entiendo qué paso, [          ] sabiendo quién lo hizo.

Le subieron a un notable y [         ] se seguía quejando .

Ni [         ] así creo que lo conseguirá.

Iré al monte, [         ] sabiendo que puede llover.

Mi bicicleta es [         ] mejor que la de él.

No llegará a su nivel ni [         ] entrenando a fondo.

No me iré, [         ] sabiendo que me interesaría.

 

Baseado en: https://blog.lengua-e.com/2007/aun-con-tilde-y-aun-sin-tilde/

Texto sugerido: Manual de acentuación, de Alberto Bustos

 El Manual de acentuación te va a servir para dominar el uso de la tilde. Te va guiando paso a paso en la adquisición de las reglas y cimienta las explicaciones teóricas con abundantes ejercicios.

Una correcta acentuación es imprescindible para que tus textos sean comprensibles, pero, sobre todo, para que te tomen en serio. La ortografía es una tarjeta de visita y supongo que no quieres entregarla manchada y arrugada.

Esta obra está adaptada a la última versión de las reglas, fijada por la RAE en 2010. Contiene todas las novedades que introdujo la Academia, como la eliminación de la tilde de guion y similares, el tratamiento de los nombres propios de persona, la supresión de la tilde diacrítica en solo, o, este, etc. En definitiva, aquí encontrarás todo lo que necesitas para acentuar correctamente.

Lo puedes descargar aquí:

Descargar “Manual de acentuación”, de Alberto Bustos

También puedes comprarlo como libro impreso o electrónico  (em amazon.com, por ejemplo). Al hacerlo, contribuirás a mantener el Blog de Lengua en funcionamiento:

Manual de Acentuación, de Alberto Bustos

 

 

Concepción Company: «El lenguaje inclusivo es una tontería»

Concepción Company
Concepción Company: “El lenguaje inclusivo es una tontería.” (Foto: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/cultura/2018/01/05/lenguaje-inclusivo-tonteria/0003_201801G5P34991.htm#)

«Igualdad no es que te llamen arquitecta, es que te paguen igual y tengas las mismas oportunidades», dice la académica de la lengua de México.

Concepción Company Company (Madrid, 1954) ocupó su silla en la Academia Mexicana de la Lengua en el año 2005, y en el 2016 ingresó en el Colegio Nacional de México, una institución que desde su creación tuvo 98 miembros varones y solo cuatro mujeres. Pero esta gran conversadora lo tiene claro: «No quiero que me incluyan por ser mujer, pero tampoco que me excluyan, que no me vean o no me tengan en cuenta por serlo».

¿Es sexista el lenguaje?

—Creo que la gramática no es sexista ni deja de serlo. No es un concepto que pueda ser aplicado a la gramática, pero sí al lenguaje y al discurso.

¿Entonces sí puede serlo el lenguaje?

—Puede serlo el uso que hagamos de la gramática o cómo construyamos el discurso. Eso sí puede serlo, y de hecho muchas veces lo es. La gramática es totalmente aséptica, está ahí porque le funciona a una comunidad, pero el uso sí puede ser sexista. Por ejemplo, cuando a un hombre le dan un premio, los periódicos mexicanos suelen decir: Juan Pérez fue reconocido con el premio Cervantes. En este caso Juan está a la cabeza de la oración, figura como el tópico, el principal. Pero si es una mujer con frecuencia aparece: el premio Cervantes le fue otorgado a Juana Pérez. Aquí quien aparece a la cabeza es el premio y la pobre Juana está a la cola. Eso sí es discriminatorio. También ocurre que si el premiado es un hombre se escribe un texto con su currículo y si es una mujer se ponen como mucho tres líneas.

Por no contar cuando se dice que está casada y tiene hijos.

—¡No me diga, eso me levanta la presión [exclama], la tensión, como dicen en España! Es como María Moliner, una gran lexicógrafa de quien todo el mundo dice que tenía cinco hijos y le zurcía los calcetines al marido. Eso sí es discriminatorio, por eso le digo que el discurso sí puede serlo, pero la gramática únicamente recoge repositorios históricos de siglos y milenios, y una comunidad funciona con ella.

Por otro lado, tenemos un discurso de lo políticamente correcto, aunque Francia acaba de prohibir el lenguaje inclusivo en textos institucionales. En España los discursos insisten en el uso de «compañeras» y «compañeros».

—Le hablo como gramática e historiadora de la lengua: es una tontería; así, tranquilamente. En primer lugar, no es equidad de género, sino de sexo, el género es de la gramática, y aunque pueda escandalizar, es una obviedad gramatical que el género masculino no significa masculino hombre, sino que es indiferente al sexo. El género gramatical que en la lengua española puede discriminar es el femenino. Si yo digo: todos tenemos sentimientos, no es androcéntrico, no es machismo. Me parece además que el lenguaje incluyente es antieconómico, no me imagino a un creador diciendo ‘‘queridos compañeros y queridas compañeras’’. En aras de esa equidad estamos perdiendo equilibrio, elegancia en la lengua y podemos cometer errores gramaticales. En México hay una pelea en la Cámara de senadores para intentar modificar la Constitución… En fin, lo que tenemos que modificar es la sociedad.

El cambio debe darse entonces en la sociedad.

—Sí, hace dos años en la UNAM hubo una campaña de equidad de sexo, mal llamada equidad de género, que decía: equidad es que te llamen arquitecta. A mí me pueden llamar ‘‘oye, tú’’, o no llamarme de ningún modo; igualdad es que me paguen igual, me contraten igual y que tenga las mismas oportunidades sociales. En el Colegio Nacional al que pertenezco corren ríos de tinta por el escaso número de mujeres que hay, pero yo no quiero que me incluyan por ser mujer, como no quiero que me excluyan por ello. Y esta batalla no se da en la gramática, se da en la sociedad. Cuando las sociedades sean igualitarias estoy segurísima de que los hábitos gramaticales se van a modificar. Y no es banal preguntarse por qué hay tan pocas mujeres en instituciones como las academias, hay que preguntárselo y no es trivial.

¿Deberían tenerse más en cuenta las variantes de los países de Latinoamérica para elaborar diccionarios y gramáticas?

—Ese es el ideal, y creo que estamos en el camino de mostrar la riqueza del español americano, que además aporta aproximadamente el 92 % de los hablantes nativos de lengua española. La lengua es el patrimonio inmaterial de cualquier ser humano y nos va la vida en defenderla. De hecho, un peruano y un español pueden tener discusiones acaloradísimas de por qué la palabra patata aparece como primera definición y no papa. En patata se define el tubérculo y el 92 % de los hispanohablantes se sienten en segundo lugar. La gramática dice: en Perú se dice así, en Ecuador así, y en el español general de tal modo… Pero, ¿cuál es ese español general si hay 350 millones de hispanohablantes que lo dicen de otra forma?

Es decir, que no haya acepciones de primera o de segunda.

—Exactamente, cuando no haya jerarquías identitarias no habrá problema. Otra característica de las gramáticas es que ponen americanismo, como si fuera una sola lengua, un error garrafal por el que hemos batallado mucho.

Hay escritores descuidados y eso no es un hecho de creatividad

Afirma que no puede confundirse descuido con creatividad. Para Company los escritores deberían ser precisos con el uso que hacen de la gramática.

¿Debe un escritor ser exquisito con el lenguaje o en la libertad de un texto literario caben fórmulas no correctas?

—Una cosa es ser creativo y otra cometer errores o ser descuidado. Hay escritores descuidados, donde se ve que hay inconcordancias, y eso me molesta porque no es un hecho de creatividad. Estoy segura de que un escritor afina, depura… Pensemos en las ediciones en donde se ven los muchos manuscritos elaborados. Por ejemplo, uno cree que Madame Bovary salió a la primera y no es así. Me molestan estos descuidos en los que veo un adjetivo mal concordado, que no tiene nada que ver con la creatividad. Rayuela tiene muchas historias de rompecabezas y, sin embargo, Cortázar era un exquisito y tiene una altísima creatividad.

El diccionario de la RAE ha incorporado palabras como táper o cracker. ¿Es bueno recoger palabras de otros idiomas o debemos proteger nuestro vocabulario?

—En este caso mi corazón y mi cabeza no están sintonizados. Como gramática creo profundamente en que no pasa nada porque el contacto llegue a las lenguas y estas se enriquezcan. Nadie se asusta de que la lengua española tenga 5.000 arabismos y vamos al supermercado a comprar aceite, no óleo. Mi cabeza me dice que las lenguas se enriquecen con el contacto, entran préstamos y no pasa nada. Ahora, cuando llegamos al corazón, evito hasta donde me es posible usar anglicismos si tengo equivalente en castellano, y tengo que hacer ese esfuerzo. En México hay una franja de edad en que se cree que diciendo cool y naíf se habla más bonito, y a mí me parece un espanto.

Tomado de: Elisa Álvarez en:

Álvarez, Elisa. «Concepción Company: El lenguaje inclusivo es una tontería». La Voz de Galicia, 5 de enero de 2018, https://www.lavozdegalicia.es/noticia/cultura/2018/01/05/lenguaje-inclusivo-tonteria/0003_201801G5P34991.htm.

SIELE – Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española

Qué es el SIELE

SIELE es el Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española, un servicio de evaluación y certificación del grado de dominio del español a través de medios electrónicos dirigido a estudiantes y profesionales de los cinco continentes.

SIELE

Está promovido por el Instituto Cervantes, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad de Salamanca (USAL) y la Universidad de Buenos Aires (UBA), lo que garantiza estándares de calidad y de buenas prácticas en la elaboración de las pruebas, y el uso de distintas variedades lingüísticas del mundo hispánico.

Asimismo, más de 80 instituciones asociadas en más de 20 países de Iberoamérica con implicación activa en SIELE, que colaboran en la investigación de la enseñanza del español, respaldan la calidad del contenido y aportan materiales didácticos innovadores.

SIELE certifica el grado de competencia en la lengua española a través de cuatro pruebas: Comprensión de lectura, Comprensión auditiva, Expresión e interacción escritas y Expresión e interacción orales; y toma como referencia los niveles establecidos por el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER) del Consejo de Europa.

El SIELE es digital, adaptable, ágil, internacional y de calidad:

  • Digital porque se gestiona íntegramente de forma electrónica. La inscripción, la realización de las pruebas, la información de resultados y la obtención del Certificado o del Informe de calificación funcionan vía internet.
  • Adaptable porque se adapta a las necesidades del usuario. El candidato puede elegir entre certificar su competencia global en la lengua española, o bien en las diferentes actividades de la lengua (leer, escribir, comprender, hablar).
  • Ágil porque obtiene sus resultados y el Certificado o Informe en un plazo máximo de tres semanas, y porque funciona por un sistema de citas con los centros de examen SIELE.
  • Internacional porque, coordinado desde México, Argentina y España, incorpora las variantes cultas del gran mapa lingüístico del español. Cada prueba del SIELE combina, obligatoriamente, un mínimo de tres variedades diferentes del español.
  • De calidad porque lo avalan instituciones prestigiosas como el Instituto Cervantes, la UNAM, la USAL y la UBA, que garantizan estándares de calidad y de buenas prácticas tanto en la elaboración de las pruebas como en su gestión, información y comunicación de resultados.

Vea:

«El valor de certificar tu nivel de español». Siele.org <https://siele.org/pt/home> [Accedido 12/04/2018].

“Salle”, la palabra imposible del español

La ortografía del idioma español o castellano tiene un problema casi imposible de resolver: el imperativo de «salirle», que debería ser «salle». El problema es que no se puede escribir de esta forma, porque de hacerlo así, tendríamos que pronunciarlo con el sonido de la doble l, es decir, “elle”. Acompañe el audio de Juan Antonio Vásquez, en su programa “El Palabrero”, de RNE.

Ortografía de la lengua española

La Real Academia Española, en colaboración con las academias de la lengua española en América y Filipinas (22 en total), publicó en 1999 una edición de la ortografía española que ha estado vigente hasta finales de 2010. En diciembre de 2010 fue presentada una nueva edición ampliada, detallada y minuciosa, donde aparecen las reglas de ortografía que debemos seguir en la actualidad. La ortografía es el conjunto de normas que regulan la escritura de una lengua.

La ortografía representa el pilar fundamental de la unidad de la lengua. […] Aunque la pronunciación de la lengua española sea distinta, sea por razones culturales, sociales o geográficas, una misma representación gráfica unifica la voz literaria de hombres como Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa o Miguel Delibes (OLE, 2010, p. XL).

Ortografía de la Lengua Española 2010
Ortografía de la Lengua Español, 2010.

Vea el texto digital en el siguiente enlace y baje la copia: Ortografía de la lengua española – Edición de 2010

Entre puntos y comas

Punto y coma. 1. Signo de puntuación (;).

Indica una pausa mayor que la marcada por la coma y menor que la señalada por el punto. Se escribe agarrado a la palabra o el signo que lo precede, y separado por un espacio de la palabra o el signo que lo sigue.

Foto tomada de: https://examinedexistence.com

La primera palabra que sigue al punto y coma debe escribirse siempre con minúscula (la única excepción se da en obras de contenido lingüístico, donde es común separar con este signo de puntuación los diferentes ejemplos que se ofrecen. Cuando se trata de enunciados independientes, comienza, como es natural, con mayúscula; de este uso excepcional y contrario a la norma existen muchos ejemplos.

2. El punto y coma es, de todos los signos de puntuación, el que presenta un mayor grado de subjetividad en su empleo.

En muchos casos, es posible optar, en su lugar, por otro signo de puntuación, como el punto y seguido, los dos puntos o la coma; pero esto no significa que el punto y coma sea un signo prescindible.

3. Usos

a) Para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas que incluyen comas:

Cada grupo irá por un lado diferente: el primero, por la izquierda; el segundo, por la derecha; el tercero, de frente.

Se dieron cita el presidente ejecutivo, Francisco Ruiz; el consejero delegado, Pedro García; el vocal, Antonio Sánchez; y el secretario general, Juan González.

Cuando el último elemento de la relación va precedido por una conjunción, delante de esta puede usarse también la coma.

b) Para separar oraciones sintácticamente independientes entre las que existe una estrecha relación semántica:

Era necesario que el hospital permaneciese abierto toda la noche; hubo que establecer turnos.

Todo el mundo a casa; ya no hay nada más que hacer.

En la mayor parte de estos casos, se podría utilizar el punto y seguido. La elección de uno u otro signo depende de la vinculación semántica que quien escribe considera que existe entre los enunciados. Si el vínculo se estima débil, se prefiere usar el punto y seguido; si se juzga más sólido, es conveniente optar por el punto y coma. También se podrían utilizar los dos puntos, puesto que casi siempre subyacen las mismas relaciones que expresan estos cuando conectan oraciones.

c) Se escribe punto y coma delante de conectores de sentido adversativo, concesivo o consecutivo.

Como en el caso de pero, más, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente, etc., cuando las oraciones que encabezan tienen cierta longitud:

Los jugadores se entrenaron intensamente durante todo el mes; sin embargo, los resultados no fueron los que el entrenador esperaba.

Si el período encabezado por la conjunción es corto, se usa la coma; y si tiene una extensión considerable, es mejor utilizar el punto y seguido:

Vendrá, pero tarde.

Este año han sido muy escasos los días en que ha llovido desde que se sembraron los campos. Por consiguiente, lo esperable es que haya malas cosechas y que los agricultores se vean obligados a solicitar ayudas gubernamentales.

d) Se pone punto y coma detrás de cada uno de los elementos de una lista o relación cuando se escriben en líneas independientes y se inician con minúscula, salvo detrás del último, que se cierra con punto:

Conjugaciones en español:

— verbos terminados en -ar (primera conjugación);

— verbos terminados en -er (segunda conjugación);

— verbos terminados en -ir (tercera conjugación).

4. El plural del nombre punto y coma es invariable.

Coloque las comas y los punto y coma que considere necesarios en los siguientes enunciados. No obstante, siempre puede recurrirse, para un plural inequívoco, a la anteposición del sustantivo signos: Aquel texto estaba plagado de signos de punto y coma.

Tomado de: Diccionario panhispánico de dudas © 2005. Real Academia Española © Todos los derechos reservados. (Adaptado)