El Diccionario de la lengua española es la obra lexicográfica académica por excelencia.
El repertorio empieza en 1780, con la aparición —en un solo tomo para facilitar su consulta— de una nueva versión, ya sin citas de autores, del primer diccionario de la institución, el llamado Diccionario de autoridades(1726-1739). El de 1780 fue, por tanto, el precedente de la serie de diccionarios usuales que llega hasta hoy.
Desde entonces, se han publicado veintitrés ediciones de la obra, convertida, a través del tiempo, en el diccionario de referencia y consulta del español. La más reciente, la 23.ª, salió de imprenta en octubre de 2014.
El Diccionario de la lengua española es el resultado de la colaboración de todas las academias, cuyo propósito es recoger el léxico general utilizado en España y en los países hispánicos. Se dirige, fundamentalmente, a hablantes cuya lengua materna es el español, quienes encontrarán en él recursos suficientes para descifrar textos escritos y orales.
Deber + infinitivo expresa obligación o suposición y deber de + infinitivo solo indica suposición, tal como recoge el Diccionario panhispánico de dudas.
Sin embargo, en los medios de comunicación es muy habitual encontrar frases en las que se emplea inapropiadamente deber de + infinitivo cuando lo que se pretende expresar es obligación: «Para sumarse a esta modalidad se debe de contar con la ayuda de una brújula y saber interpretar un mapa», «Para empezar la partida, cada jugador debe de colocar boca abajo sus cinco cartas» o «Por su seguridad, la mascota debe de ir en el suelo en la parte trasera del coche».
El Diccionario panhispánico de dudas explica que la perífrasis deber + infinitivo se construye siempre sin la preposición de cuando indica obligación: «Lo primero que se debe hacer es cumplir con los requisitos establecidos» y no «Lo primero que se debe de hacer es cumplir con los requisitos establecidos».
Por tanto, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Para sumarse a esta modalidad se debe contar con la ayuda de una brújula y saber interpretar un mapa», «Para empezar la partida, cada jugador debe colocar boca abajo sus cinco cartas» y «Por su seguridad, la mascota debe ir en el suelo en la parte trasera del coche».
Para indicar posibilidad o suposición, en cambio, sí se puede emplear deber tanto con la preposición de como sin ella: «Deben de ser las nueve», «Deben ser las nueve». De las dos formas puede decirse y ambas significan ‘Me parece que son las nueve’ o ‘Serán las nueve’.
Cabe recordar que, además de un verbo, deber es también un sustantivo que significa ‘obligación’ y que puede llevar la preposición de cuando se quiere añadir un complemento: «Tenemos el deber de hacer las cosas bien».
El español cuenta con cinco dígrafos o secuencias de dos letras que representan un único sonido: «ch» («chapa»), «ll» («lluvia»), «qu» («queso»), «gu» («pliegue»), «rr» («arroz»).
Desde 2010, se considera oficialmente que los dígrafos «ch» y «ll» no forman parte del abecedario. De hecho, ya en 2001 dejaron de tener sección propia en el diccionario.
Aunque en español solo tenemos dígrafos, hay lenguas con trígrafos1, como «gli» (/ll/) en italiano, e incluso tetrágrafos2, como «tsch» (/ch/) en alemán.
Trígrafo [del griego τρεῖς (transliterado como treîs), «tres» y γράφω (gráfō, gráphō), «escribir»]. Consiste en un grupo de tres (tri-) letras (-grafo) que representan un solo sonido. Un ejemplo de trígrafo está en el sufijo francés -eau, que se pronuncia «o» en español.
Tetrágrafo [del griego tetra- ‘cuatro’ y –γράφω (gráfō, gráphō), «escribir»]. Consiste en un grupo de cuatro (tetra) letras (-grafo) que representan un solo sonido. En español no existen tetrágrafos, salvo los derivados de nombres propios que conservan la grafía original. Ejemplo de un tetrágrafo se encuentra las palabras del idioma inglés, como ough, que se pronuncia común una u.
Nadia Elena Comăneci (nacida en Onești, el 12 de noviembre de 1961) es una gimnasta de Rumanía que disputó la modalidad artística en las olimpiadas y en otros eventos deportivos internacionales.
Hasta hoy es considerada un ídolo, la más grande de la gimnasia femenina: antes de Nadia, de 9 y tanto para abajo; después de Nadia, de 10 hasta el infinito. Fue electa una de las mujeres más importantes del siglo XX y, desde 1993, está en la lista del Hall de la Fama de Gimnasia. Les presentamos dos videos que narran mejor su trayectoria olímpica y su vida.
Sobre la palabra gimnasia, esta deriva del griego γυμναστική (gymnastiké), f. de γυμναστικός (gymnastikós), que significa «aficionado a ejercicios atléticos», de γυμνασία (gymnasía), “ejercicio”, derivado del γυμνός (gymnós), “desnudo”, porque los atletas entrenaban y competían desnudos.
Referencias:
«Gimnasia». Real Academia Española. Consultado el 03/08/2021.
Miyashiro, MArcelo. «Atividade física, treinamento esportivo, ginástica artística e crescimento em estatura» (en portugués).
Fernández del Valle, Aurora (1995). Gimnasia rítmica deportiva: aspectos y evolución. ESM. p. 33. ISBN 978-84-85977-60-4.
Cada año, la Fundación del Español Urgente – FUNDEU lanza al mundo una nueva edición, conteniendo la Memoria de la Fundación del Español Urgente – FUNDEU. En esta obra se incluye la palabra del año, término que se ha popularizado en los últimos tiempos, así como otras tantas que le acompañan en su fama, pero que no le superan. La elección de la palabra del año es bien disputada y, muchas veces, difícil. Pero, es así, todos sabemos que los caminos que llevan a la victoria están llenos de curvas peligrosas y precipicios mortales.
Por ejemplo, la palabra del año 2018 (escogida en 2019) fue «microplástico», «un término que pone el acento en la toma de conciencia en torno a uno de los grandes problemas medioambientales a los que se enfrenta la humanidad», dice la Fundación. Y, en 2021, con toda seguridad, la palabra del año 2020 va a ser COVID-19, o algo bien parecido.
Según indica FUNDEU, «La elección ha estado marcada por el triple enfoque que guía nuestro trabajo diario: actualidad, interés lingüístico y peso en el ámbito hispanohablante; buscamos palabras que hayan estado muy presentes en los medios y que, además, tengan interés desde el punto de vista lingüístico.»
A continuación, y considerando lo anteriormente expuesto, presentamos esta colección de las ediciones de las Memorias de la Fundación del Español Urgente – FUNDEU (de 2005 a 2018) que talvez le sea de gran utilidad. Puede clicar en la imagen para bajar la publicación (hacer download).
En la antigüedad, no existían los apellidos, por lo menos no en la forma que conocemos. El DRAE – Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define apellido como: «nombre de familia con que se distinguen las personas. Nombre particular que se da a varias cosas. Sobrenombre o mote.»
Si tomamos la Biblia como referencia, nos encontraremos con que los personajes del Antiguo y Nuevo Testamentos eran conocidos principalmente por sus nombres: Abraham, Moisés, Pedro, Juan, Mateo, Jesús, María y José, etc. No había tal cosa como Abraham Pérez, Mateo Delgado y/o José García. Por cierto: Iscariote no era el apellido del traidor Judas, así como Tadeo no era el apellido del discípulo de Cristo. Eran apenas sobrenombres, es decir, apodos que representaban una característica moral, social o cultural de los personajes.
Ahora bien, con el paso del tiempo, las comunidades fueron pobladas cada vez más y más y… de repente, comenzaron a surgir las dudas, como podemos ver en la siguiente conversa:
— Llévale este mensaje a Juan. — ¿Cuál Juan? – preguntaba el mensajero, ya que existían dos Juan en la misma localidad. — Pues, Juan, aquel ‘del valle’ – explicaba el remitente al mensajero, para poder distinguirlo del otro Juan, aquel ‘del monte’.
En este caso, los apellidos ‘del Valle’ y ‘del Monte’, tan comunes en la actualidad, surgieron como resultado del lugar donde vivían estas personas. Estos son los llamados ‘apellidos topónimos’. Jesucristo fue conocido como Jesús de Nazaret, haciendo referencia a la ciudad donde pasó la mayor parte de su vida.
La Toponimia u onomástica geográfica (del griego τόπος, «lugar», e ὄνομα, «nombre», significa, por tanto, «nombre del lugar»). Es la rama de la onomástica que estudia los nombres geográficos o topónimos, es decir, los nombres propios de los lugares, de su origen y evolución. Es considerada una parte de la lingüística, teniendo sus fuentes en la historia, la arqueología y la geografía. (MARTINEZ JIMENES et al, 2011).
Dentro de esta categoría están los apellidos Arroyo, Canales, Costa, Cuevas, Peña, Prado, Rivera (que hacen referencia a algún accidente geográfico) y Ávila, Burgos, Logroño, Madrid, Toledo (que derivan de cierta ciudad de España).
Otros apellidos se originan de alguna peculiaridad arquitectónica con la que se relacionaba una persona. Si tu antepasado vivía cerca de varias torres, a pasos de unas fuentes, detrás de una iglesia, al cruzar un puente, o era dueño de varios palacios, pues, ahora entiendes el porqué de los apellidos Torres, Fuentes, Iglesia, Puente y Palacios. Es posible que hayas tenido algún ancestro que tuviese algo que ver con laflora y la fauna. Quizás criaba corderos, cosechaba manzanas o tenía una finca de ganado. De ahí los apellidos Cordero, Manzanero y Toro.
Losoficios o profesiones del pasado también han producido muchos de los apellidos de estos tiempos. ¿Conoces a algún Labrador, Pastor, Monje, Herrero, Criado o Vaquero? Pues ya sabes a qué se dedicaban sus antepasados durante la Edad Media.
Otra manera de crear apellidos era a base de alguna característica física, un rasgo de su personalidad o de un estado civil. Si no era casado, entonces era Soltero; si no era gordo, era Delgado; si no tenía cabello, era Calvo; si su pelo no era castaño, era Rubio; si no era blanco, era Moreno; si tenía buen sentido del humor, era Alegre; si era educado, era Cortés. Imagine.
Quizás la procedencia más curiosa sea la de losapellidos que terminan en -ez, como Rodríguez, Martínez, Jiménez, González, entre otros muchos que abundan entre nosotros los hispanos. El origen es muy sencillo:-ez significa ‘hijo de’. Por lo tanto, si tu apellido es González es porque tuviste algún antepasado que era hijo de un Gonzalo.
De la misma manera, Rodríguez era hijo de Rodrigo, Martínez de Martín, Jiménez de Jimeno, Sánchez de Sancho, Álvarez de Álvaro, Benítez de Benito, Domínguez de Domingo, Hernández de Hernando, López de Lope, Ramírez de Ramiro, Velázquez de Velasco, y así por el estilo. Así mismo ocurre en otros idiomas: Johnson es hijo de John en inglés (John-son); MacArthur es hijo de Arthur en escocés; Martini es hijo de Martín en italiano.
Es así como, poco a poco, durante la Edad Media, comenzaron a surgir los apellidos. La finalidad era, pues, diferenciar una persona de la otra. Con el tiempo, estos apellidos tomaron un carácter hereditario y pasaron de generación en generación, con el propósito de identificar no solo personas, sino familias.
RAE – Real Academia de la Lengua Española. DRAE – Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. https://dle.rae.es. Consultado en: 10/05/2020.
Feminismo: más de la mitad de los mensajes de Twitter que usan la palabra «feminismo» están asociados a sentimientos negativos, como la decepción, el lamento, el desprecio o el desinterés, mientras que solamente un 17 por ciento remite a emociones positivas como el deseo, la felicidad o la admiración.
Es una de las conclusiones del estudio sobre lenguaje, feminismo e inclusividad, realizado por la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) y el Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC) en el que se han analizado casi 1 400 000 tuits de todos los países hispanohablantes durante veinte días del pasado mes de febrero.
Lynguo, la herramienta de monitorización y análisis de redes sociales que el Instituto de Ingeniería del Conocimiento ha puesto a disposición de la Fundéu para efectuar este estudio, utiliza tecnología de procesamiento del lenguaje natural (PLN) para detectar automáticamente las emociones de los textos. (Más información en la página oficial de Fundéu: https://www.fundeu.es/blog/estudio-twitter-feminismo-sentimiento-negativo/).
Para Judith González, filóloga de la Fundéu, «monitorizar el empleo de la palabra feminismo nos permite ver cómo se percibe el feminismo en la sociedad».
Tomado de:
«Más de la mitad de los tuits en los que se emplea la palabra “feminismo” están asociados a sentimientos negativos». 7 de marzo de 2020. FundéuRAE | Fundación del Español Urgente (FundéuRAE) <https://www.fundeu.es/blog/estudio-twitter-feminismo-sentimiento-negativo/> [accedido: 9 de abril de 2020].
La Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) presentarán en el marco del XVI Congreso de la ASALE la edición conjunta de la Gramática y ortografía básicas.
La Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) presentarán en el marco del XVI Congreso de la ASALE la edición conjunta de la Gramática y ortografía básicas.
El académico Salvador Gutiérrez Ordóñez (RAE), Adriana Valdés (Academia Chilena de la Lengua) y la periodista Marta Robles serán los encargados de dar a conocer a los medios de comunicación esta publicación imprescindible, editada por Planeta.
En el XVI Congreso de la ASALE, organizado por la Real Academia Española, participan delegaciones de las veintitrés academias de la lengua española de todo el mundo, que comparten la responsabilidad de mantener la unidad y el buen uso del español, hoy patrimonio común de más de 580 millones de personas. Ostenta la presidencia de honor de este congreso su majestad el rey de España.
El programa se articula en dos partes: una académica de carácter interno, reservada a los miembros de las corporaciones de la ASALE, y otra cultural abierta a todos los ciudadanos. El amplio y variado conjunto de actividades culturales que ofrece el congreso constituye una iniciativa novedosa dirigida a fortalecer la relación de las academias con el conjunto de la sociedad y a potenciar la proyección de su acción panhispánica.
Los adverbios de tiempo son palabras invariables que indican o se refieren al tiempo (ayer, hoy, antes, mañana...). Están estrechamente relacionados con las locuciones adverbiales temporales, que son las formadas por dos o más palabras, pero que funcionan sintáctica y semánticamente como una sola (pasado mañana, de tarde, por la noche, etc.). Aunque los adverbios son invariables, algunos admiten sufijos. Ocurre sobre todo en Hispanoamérica: ahorita, lueguito, enseguidita.
Clasificación
La Nueva gramática de la lengua española de la RAE y la ASALE reconocen los siguientes tipos de adverbios y locuciones temporales:
En el español de América se usa mucho el adverbio otrora, que equivale a ‘en otro tiempo’. Apenas se utiliza en el español peninsular. Los adverbios temporales siempre y nunca pueden ser de duración o de frecuencia. Son de duración, por ejemplo, cuando pueden hacer referencia a la totalidad de un periodo (Siempre vivió en Madrid); sin embargo, cuando siempre significa «cada vez» o «en cada ocasión» se asimila a los de frecuencia. Para algunos gramáticos, los adverbios de frecuencia vienen a constituir un tipo particular de los adverbios de tiempo.