¿Cuarenpena? Ese confinamiento está llevando a todo el mundo a correr atrás de nuevas terminologías, frases o palabras que permitan definir y entender este desbarajuste social nunca antes visto en la historia de la humanidad.
El confinamiento social ha permitido la aparición de la palabra «cuarenpena». Y, con toda seguridad, no es ni la primera ni la última a hacer acto de presencia y formar fila en el ejército de nuevas terminologías «neológicas».
Considerando todo esto, la Agencia FUNDEU pasó a explicar que, en efecto, una de las creaciones léxicas que han surgido en estos tiempos es el término «cuarenpena», palabra que alude a la tristeza de permanecer encerrados en casa para evitar contagios.
La Fundación de la Lengua Española menciona que ciertamente «cuarenpena» es un vocablo adecuado, si bien la grafía apropiada es cuarempena [con m intercalada]. Aunque este acrónimo esté formado a partir de cuarenta, con ene, delante de las consonantes p y b se escribe m, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, y según sucede en los compuestos biempensante o simpa, que se originan a partir de bien y pensante y sin y pagar, respectivamente.
La regla de la RAE dice: «Debe escribirse m delante de b y p (ambiguo, campo), mientras que se escribe n ante la letra v (envío, invasión). No obstante, hay algún caso en que, por respetarse las grafías etimológicas, puede aparecer n ante b: Canberra, Gutenberg (→ n, 2)».
¿“Latinohispánico”? ¿Qué locura es esa? Esa palabra ni existe, dirá usted. Bueno, eso es lo que creemos. También, si no existe, “podemos inventarla”, como cantó Arjona, cuando hablaba sobre las mujeres. Es eso que se denomina de Neologismo. Sin embargo, si hacemos una investigación más cuidadosa, nos encontraremos con que esta palabra es ‘más vieja que la república’ y nos aproximaremos del tiempo de Nebrija, con su Diccionario Hispano-Latino (Salamanca, 1495).
En El diálogo de la lengua, del Banco Nacional de España, encontramos la siguiente información: “En este contexto podemos ubicar la aparición en 1492 del Dictionarium latino-hispanicum de Antonio de Nebrija, cuya versión inversa, el Dictionarium hispano-latinum, si bien carece de colofón, suele ser situada por los especialistas en 1495”.
Neologismo es entendido como una nueva palabra o expresión idiomática que aparece o se produce en una lengua y que nace principalmente cuando ocurre un nuevo evento o fenómeno social, político, económico, científico, etc., y se relaciona con una época específica de la historia humana. Explica el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española – DRAE que la palabra neologismo deriva “de neo-, el gr. λόγος lógos ‘palabra’ e -ismo.” Por tanto, corresponde al “vocablo, acepción o giro nuevo en una lengua”.
En el caso del idioma español, muchos de los neologismos nacen de la influencia de otros idiomas, como el inglés y el francés. Los medios de comunicación en masa influyen mucho en la difusión de nuevos términos. Ejemplo de esto lo vemos en las siguientes palabras: ovni, laser, making of, minion, oscarizar, spoiler, etc.
El día jueves 23 de abril de 2020 tuvo lugar, a través de videoconferencia, el segundo pleno virtual de la historia de la Real Academia Española (RAE). En esta oportunidad, la Academia siguió con la tradición, existente desde el siglo XIX, relacionada con la realización de las honras fúnebres por Cervantes en el convento de las Trinitarias de Madrid.
Según Santiago Muñoz Machado, director de la RAE, como este año el estado de alarma impidió hacerlo presencialmente (por causa de la pandemia del Coronavirus, Covid-19), aun así aprovechó para leer el acta de 1861, correspondiente a la primera celebración, que tiene un valor histórico y académico muy relevante. Por su parte, el académico Pedro García Barreno leyó un elogio fúnebre de Margarita Sala, fallecida en noviembre de 2019. Posteriormente, continuaron debatiendo sobre el uso de nuevas palabras.
La RAE decidió días atrás que el máximo órgano representativo de la corporación – que está integrado por todos los académicos de número – retomase su actividad de manera telemática por primera vez en su historia. El segundo pleno mantuvo la tradición, aunque la sesión no pudo celebrarse en el edificio de la Academia físicamente. A pesar de eso, fue concretizada de forma simultánea, desde los hogares de los miembros, a través del sistema de videoconferencia.
FUNERAL DE CERVANTES
El 23 de abril fue el Día del Libro. Esta es una fecha especialmente significativa, y las razones son obvias, pero también por causa del funeral que tiene lugar en la iglesia de las Religiosas Trinitarias de Madrid, donde se recuerda todos los años a Miguel de Cervantes Saavedra, cuyos restos reposan en dicho convento.
Aunque este año la pandemia del coronavirus mantiene cerradas las puertas del santuario, los académicos no dejaron de prestar homenaje al autor del Quijote. Ni siquiera se olvidó homenajear a los académicos fallecidos, como mandan los cánones. En este caso, ha sido prestigiada Margarita Sala, pionera en el campo de la investigación y académica de la RAE, quien falleció el pasado 7 de noviembre de 2019.
PLENO VIRTUAL
Desde el día 12 de marzo de 2020, la crisis por el coronavirus obligó a la Junta de Gobierno de la institución suspender las sesiones plenarias de la RAE, celebradas cada jueves del curso académico en la sede localizada en calle Felipe IV de Madrid.
Nunca antes se habían cancelado los plenos por razones sanitarias. Por cuestiones políticas, ya había sucedido antes, especialmente durante la invasión napoleónica, los meses finales de la Segunda República y la Guerra Civil Española. Sin embargo, el trabajo de la Academia no ha cesado, ya que tanto el personal como los académicos han continuado con sus tareas habituales, en este caso, desde sus propias casas.
También, la institución ha adaptado y está reforzando sus servicios en línea, los trabajos que se ofrecen a los hispanohablantes, especialmente en lo que se refiere a consultas a los diccionarios. Por ejemplo, el DLE recibió en marzo de 2020 más de 84 millones de visitas (20 millones más que en febrero). Estos son datos interesantes. También ha habido un aumento en el número de consultas al corpus, a las bases de datos, así como al servicio de consultas lingüísticas, las cuales son usadas por miles de personas, usando diversos medios informáticos de internet, resultando en más de 9 mil dudas presentadas durante ese tiempo de la cuarentena.
La crisis global del coronavirus está planteando grandes cambios sociales, políticos y económicos que ya están teniendo consecuencias en el día a día, transformando usos y costumbres para luchar contra la enfermedad. Nuestro idioma no es impermeable a la sociedad y tampoco lo es a esta pandemia. La RAE viene a explicar lo siguiente sobre los términos asociados a esta palabra bellamente mortal.
El coronavirus ha causado una revolución científica e idiomática. Foto:https://www.wdbj7.com
Un reflejo de esto es que palabras como pandemia,epidemia,cuarentena, confinar, confinamiento,hipocondría,asintomático o, por supuesto, coronavirus aparecen en los puestos más altos de palabras buscadas estos días en el diccionario.
Sin duda, la crisis sanitaria generará por sí misma palabras que habrá que atender. Las circunstancias excepcionales producen palabras nuevas, pero que suelen ser efímeras. Aunque se pongan muy de moda, luego desaparecen. Sin embargo, es muy probable que siempre se recuerde coronavirus, porque es una palabra que ya ha entrado en nuestra conversación ordinaria.
No obstante, más allá del simbolismo social que ha alcanzado ese término, no es previsible que esta crisis genere muchos vocablos que haya que eternizar en el Diccionario de la lengua española.
Coronavirus
El término coronavirus no se encuentra en la más reciente actualización del DLE, pero ya ha sido propuesto para su estudio y posterior incorporación.
¿Cómo se escribe?
La voz coronavirus se escribe en una sola palabra y con minúscula inicial si se usa como el nombre común del virus o, por metonimia, de la enfermedad: Los coronavirus pertenecen a la familia Coronaviridae.
¿Cuál es su plural?
La voz coronavirus es invariable en plural: los coronavirus.
¿De dónde viene el nombre?
El nombre se debe al parecido de la parte exterior del virus con la corona solar. Se trata de un nombre común tomado del latín científico y registrado en el Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina.
COVID-19
La Organización Mundial de la Salud ha propuesto la abreviación COVID-19(a partir de COronaVIrus + Disease ‘enfermedad’ + [20]19).
¿Se escribe COVID-19 o covid-19?
Al ser un acrónimo de reciente creación, aún no lexicalizado, lo indicado es su escritura en mayúsculas en todas sus letras. Solo si con el tiempo llegara a convertirse enteramente en el nombre común de la enfermedad, la escritura indicada sería en minúsculas, covid-19.
¿Cómo se pronuncia COVID?
No hay una norma que determine cómo se acentúan prosódicamente los acrónimos en mayúsculas; por lo general, suele aplicarse el patrón acentual mayoritario para palabras con estructura similar. Así, lo normal es pronunciar [kobíd].
¿Es la COVID-19 o el COVID-19?
Si se supone el sustantivo tácito enfermedad, lo más adecuado sería su uso como femenino (la COVID-19), pero es más frecuente su uso como masculino (el COVID-19) por influencia del género de coronavirus y del de otras enfermedades víricas (el zika, el ébola…), que toman por metonimia el nombre del virus que las causa.
Feminismo: más de la mitad de los mensajes de Twitter que usan la palabra «feminismo» están asociados a sentimientos negativos, como la decepción, el lamento, el desprecio o el desinterés, mientras que solamente un 17 por ciento remite a emociones positivas como el deseo, la felicidad o la admiración.
Es una de las conclusiones del estudio sobre lenguaje, feminismo e inclusividad, realizado por la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) y el Instituto de Ingeniería del Conocimiento (IIC) en el que se han analizado casi 1 400 000 tuits de todos los países hispanohablantes durante veinte días del pasado mes de febrero.
Lynguo, la herramienta de monitorización y análisis de redes sociales que el Instituto de Ingeniería del Conocimiento ha puesto a disposición de la Fundéu para efectuar este estudio, utiliza tecnología de procesamiento del lenguaje natural (PLN) para detectar automáticamente las emociones de los textos. (Más información en la página oficial de Fundéu: https://www.fundeu.es/blog/estudio-twitter-feminismo-sentimiento-negativo/).
Para Judith González, filóloga de la Fundéu, «monitorizar el empleo de la palabra feminismo nos permite ver cómo se percibe el feminismo en la sociedad».
Tomado de:
«Más de la mitad de los tuits en los que se emplea la palabra “feminismo” están asociados a sentimientos negativos». 7 de marzo de 2020. FundéuRAE | Fundación del Español Urgente (FundéuRAE) <https://www.fundeu.es/blog/estudio-twitter-feminismo-sentimiento-negativo/> [accedido: 9 de abril de 2020].
Cuando usamos la palabra inglesa “Windows”, nos acordamos de que esta es usada con frecuencia para referirse al sistema operativo Windows. En esta presentación, Juan Antonio Vázquez, en su programa «El Palabrero», indaga sobre el origen de esa palabra, Windows, y sobre sus principales rivales, Mac y Linux. Una historia increíble llena de manzanas rojas, jefes celtas y seres mitológicos griegos. La música es por cuenta de The New Mastersounds. Clica en la imagen o sigue el link o enlace siguiente.
Como parte de la sesión de clausura del XVI Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), la Real Academia Española, respaldada por la ASALE, ha presentado su proyecto Lengua Española e Inteligencia Artificial (LEIA). Tiene por objeto la defensa, proyección y buen uso de la lengua española en el universo digital y, especialmente, en el ámbito de la inteligencia artificial y las tecnologías actuales.
En el acto, presidido por sus majestades los reyes de España, el director de la RAE y presidente de la ASALE, Santiago Muñoz Machado, ha explicado las líneas principales del proyecto LEIA, liderado por la Academia, y ha recordado que son dos los grandes objetivos que se han fijado: por un lado, velar por el buen uso de la lengua española en las máquinas y, por el otro, aprovechar la inteligencia artificial para crear herramientas que fomenten el uso correcto del español en los seres humanos.
La intervención de Santiago Muñoz Machado ha estado acompañada de la proyección de un vídeo «épico» en el que se ha hecho un recorrido por la historia del español, desde sus inicios, pasando por la época de Cervantes —cuyas Obras completas, en una nueva edición académica, se han presentado anteriormente en este mismo acto—, hasta el presente.
Muñoz Machado ha señalado, además, que el proyecto LEIA, impulsado inicialmente junto con Telefónica, contará también con la colaboración de otras importantes empresas tecnológicas: Google, Amazon, Microsoft, Twitter y Facebook. Estas empresas han tenido la oportunidad de mostrar en un vídeo conjunto algunas de las herramientas que ya existen o que existirán muy pronto como producto de la interacción de la lengua y de los recursos que la RAE ofrece con la inteligencia artificial.
Asimismo, los socios se comprometen a utilizar los materiales de la RAE como sus diccionarios, gramática u ortografía en el desarrollo de sus asistentes de voz, procesadores de texto, buscadores, chatbots, sistemas de mensajería instantánea, redes sociales y cualquier otro recurso, así como a seguir los criterios sobre buen uso del español aprobado por la Real Academia Española.
Hay 580 millones de personas que hablan español. También 700 millones de máquinas, lo ha dicho Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia Española (RAE), en la clausura del Congreso de Asale que se celebra esta semana en Sevilla. Muñoz Machado ha aprovechado ese acto para presentar el proyecto más innovador de la RAE: LEIA, un programa para que las máquinas hablen español según los cánones de la Academia. ¿Cómo funciona? LEIA es un ambicioso proyecto que busca que las grandes plataformas de internet empleen las bases de datos de la RAE (su gran tesoro, al fin y al cabo).
El objetivo es que las inteligencias artificiales, los asistentes móviles, los procesadores de texto… Que todos tengan acceso al Diccionario de la Lengua Española y el resto de bases de datos de la Academia. Tomado de: www.abc.es. También se han comprometido a facilitar que el español esté disponible como lengua de uso de sus productos y servicios, con el fin de que los ciudadanos puedan disfrutar, en esta lengua, de los beneficios que ofrezca, ahora y en el futuro, la inteligencia artificial.
Por otra parte, se ha anunciado que la Real Academia Española desarrollará, de acuerdo con las empresas firmantes de la declaración, un certificado de buen uso del español, que expedirá a petición de las empresas adheridas al programa LEIA, al que pueden sumarse otras compañías tecnológicas que así lo deseen.
Su majestad el rey Felipe VI ha cerrado el acto con unas palabras.
«Estamos en un momento crucial en el que tenemos que hacer algo que hicieron nuestros antecesores del siglo XVIII (con los humanos): normativizar la lengua de las máquinas y de la inteligencia artificial (IA). Su lengua tiende a diversificarse y hay que tomar medidas. La IA habla inglés, fundamentalmente, y tenemos que procurar que, poco a poco, el español coja una posición eminente en el mundo de la IA, pero también en el mundo general de las redes». Santiago Muñoz Machado, director de la RAE y presidente de la ASALE.
«Para Telefónica es muy importante impulsar este proyecto junto a la RAE. La tecnología debe aprender las interfaces de los humanos y no al revés, por eso hemos desarrollado Aura, nuestro asistente virtual con inteligencia artificial, para que nuestros clientes se relacionen de forma natural con la compañía. Ahora que estamos expuestos a una avalancha tecnológica sin precedentes, tenemos que asegurarnos de que la inteligencia artificial no solo hable español para que sea una tecnología inclusiva de la que se beneficien todos los hispanohablantes, sino que además lo hable correctamente. Por ello es muy positivo que a través de LEIA ahora podamos aprovecharnos de todos los recursos lingüísticos de la RAE». Chema Alonso, chief data officer de Telefónica.
«La colaboración con la RAE va a facilitar el acceso de los ingenieros e investigadores de Microsoft a los recursos lingüísticos y lexicográficos de la Academia con el fin de entrenar y mejorar las tecnologías de inteligencia artificial aplicadas al tratamiento del español. Estoy segura de que este trabajo conjunto impulsará en todo el mundo el desarrollo de sistemas y aplicaciones de inteligencia artificial en nuestro idioma». Pilar López, presidenta de Microsoft España.
«En Amazon llevamos años contribuyendo a la correcta utilización del español: por ejemplo, hemos incorporado el diccionario de la RAE a nuestro lector de libros electrónico Kindle. Con el uso de la inteligencia artificial en Alexa vamos un paso más allá, ya que los usuarios pueden consultar definiciones, preguntar cómo se escribe una palabra o escuchar extractos de libros y poemas. Gracias a nuestro servicio de asistencia de voz, el español y la cultura pueden llegar a millones de usuarios por todo el mundo de forma natural e interactiva. Formar parte de LEIA es sin duda un importante paso adelante para nosotros y para la industria tecnológica en general». Pedro García Franco, director general de Alexa en España.
«En Google apoyamos el buen uso y manejo del idioma español a través de nuestros productos y nuestra tecnología y de iniciativas encaminadas a celebrar nuestra lengua. Formar parte de LEIA nos motiva a seguir mejorando en el correcto manejo de un idioma que a día de hoy utilizan más de 580 millones de personas en todo el mundo». Ramiro Sánchez, director de marketing de Google España y Portugal.
«A diario millones de personas acuden a Twitter para ver y comentar lo que está pasando, y con su conversación dar forma a nuestra cultura. Por ello, apostamos por el cuidado de la lengua española y por facilitar que la conversación en Internet tenga lugar desde la corrección y el cuidado que merece una de las lenguas más extendidas. Nuestros esfuerzos irán dirigidos a apoyar a todos nuestros usuarios ofreciéndoles herramientas que les permitan conversar desde el buen hacer y la corrección, y complementen el apoyo que ya se realiza desde la cuenta de la RAE». Nathalie Picquot, directora general de Twitter España y Portugal.
«Facebook ayuda a las personas a crear conexiones relevantes y acercar el mundo y, para conseguirlo, el español siempre ha sido una lengua importante para nosotros. De hecho, fue el primer idioma en el que estuvo disponible Facebook, después del inglés, hace más de 10 años. La comunidad siempre ha estado en el centro de Facebook, y queremos que la experiencia para cada una de las personas que utiliza la plataforma se adapte a ellos, para lo cual el idioma es fundamental. Desde Facebook queremos colaborar con la RAE para fomentar el buen uso del español». Irene Cano, directora general de Facebook España y Portugal.
De acuerdo con Salvador Gutiérrez, responsable del Departamento de Español al Día de la RAE: «Recibimos unas 700 consultas al día».
En entrevista de radio, en el programa «Julia en la Onda», Salvador Gutiérrez, quien responde por el Departamento de «Español al Día» de la RAE, explica cómo funciona diariamente el sistema de consultas al sector. Gutiérrez menciona que hay todo tipo de consultas de las personas, algunas más graciosas que otras. (Escuche el audio de la entrevista clicando aquí)
«Hay de todo, desde normativas a dudas; pero si, por ejemplo, llama una madre para preguntar cómo se analiza la oración para su hijo, eso no se atiende. Se da de todo. Hay muchas que son repetitivas, como diptongos, tildes; otras de orden gramatical, como el, lo, le o la… Tardamos muy poco en responder, si se puede en el mismo día. En épocas de máximo agobio, un poco más».
Además, Salvador ha comentado que «el sistema de la lengua permite la formación de femeninos»: «Cuando apareció minera o árbitra, en un principio causó extrañeza. Hace poco apareció pilota, pero es cosa de una semana, de dos, o de un mes… Con el uso nos habituamos, porque la lengua lo permite, es un sistema lleno de posibilidades».
En esta entrada pretendo establecer una correlación semejante a la establecida entre lengua, cultura y sociedad, y relacionar el discurso como manifestación del uso de la lengua, la ideología como un elemento cultural y las relaciones de poder como una de las formas de relación que configuran nuestra estructura social. Específicamente, pretendo analizar cómo el discurso ideológico se utiliza como instrumento que legitima la ideología y las relaciones de poder que esta respalda. Propongo una reflexión crítica sobre el carácter disimulado del discurso ideológico e invito desde esa reflexión a desenmascarar las formas sutiles en que se manifiesta la discriminación y que consciente o inconscientemente venimos tolerando en nuestra sociedad.
Alberti, Matos Mar y Escobar (1975) definen la sociedad como “el conjunto de relaciones que se establecen entre los distintos individuos, grupos, clases o sectores que conforman su estructura y organización en un determinado momento”. Para Weber (2012) la estabilidad y durabilidad de una relación social depende de la regularidad de las acciones sociales de los individuos, lo que nos permite hablar de “usos sociales”, prácticas regulares que configuran un orden social determinado.
Weber afirma que el ordenamiento social que termina estructurando la sociedad es, por lo general, fruto de una imposición que se hace efectiva gracias al poder de quien impone dicho orden social. Por tanto, no es el acuerdo general, como solemos pensar, el que comúnmente estructura la sociedad, sino la dominación. Para Weber, esta desempeña una función necesaria para la vida en sociedad y esto ocurre incluso en regímenes democráticos donde de alguna forma la minoría se somete a las decisiones de la mayoría.
Siendo así, cabe preguntarse cómo se ejerce tal dominación y qué hace posible que la gente obedezca y acepte el mandato y la autoridad de otro. ¿Por qué estamos dispuestos a aceptar la dominación? En este punto cobra especial relevancia la idea de “legitimidad”. El concepto de “dominación” de Weber hace referencia a una relación de poder específica que se ejerce sobre alguien que obedece y acepta el mandato porque lo cree legítimo, es decir, válido. La creencia de que un poder es legítimo es una de las principales causas de que las personas se sometan y acaten una orden que proviene de otra persona.
Weber reconoce tres tipos de dominación de acuerdo con el tipo de legitimidad del poder: la dominación racional, la tradicional y la carismática. La primera reposa en la creencia de que el poder es legítimo si proviene de un ordenamiento legal; es decir, si las leyes lo respaldan. La segunda se basa en la creencia en el carácter sagrado de las tradiciones. Finalmente, la legitimidad de la dominación carismática descansa en la percepción del dominio como resultado de las cualidades extraordinarias de la persona que lo ejerce. Es importante destacar que para Weber no es la norma ni la tradición ni el carisma aquello en lo que se sostiene el poder, sino la creencia de que tales formas de poder son legítimas.
Las relaciones de poder son naturales a la vida en sociedad y se sostienen en el tiempo gracias a que están asociadas a un modo de pensamiento, a un conjunto de ideas que respaldan y legitiman la dominación; es decir, el poder que ejerce una persona o un grupo sobre los demás. Llamaremos ideología al conjunto de ideas compartidas por una sociedad relativas a cómo debe ser ejercido el poder en esa sociedad. Cuando se cree firmemente en la legitimidad de una ideología, los individuos pueden estar dispuestos a vivir e, incluso, a morir por ella.
El orden social que se piensa legítima estructura la sociedad, y lo hace de tal manera que en adelante se percibirá como el hábitat natural de los individuos que integran esa sociedad. De esta manera, el poder y la ideología terminan estando en todas partes, configurando el espacio y, por ende, también el discurso, ya que este es el principal vehículo del pensamiento y de las ideas. Al discurso que, implícita o explícitamente, está al servicio del ejercicio de la dominación o al servicio de la legitimación del poder de unos sobre otros lo llamamos discurso ideológico.
La relación de interdependencia que existe entre lengua, cultura y sociedad (desarrollada en una entrada anterior del blog) es semejante a la que existe entre discurso ideológico, ideología y relaciones de poder o dominación.
Microplástico, la voz que designa los pequeños fragmentos de plástico que se han convertido en una de las principales amenazas para el medioambiente y la salud de los seres humanos, ha sido elegida palabra del año 2018 por la Fundéu BBVA.
Esta es la sexta ocasión en la que la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia Efe y BBVA, da a conocer su palabra del año, escogida entre aquellos términos que han estado presentes en mayor o menor medida en la actualidad informativa durante los últimos meses y tienen, además, interés desde el punto de vista lingüístico.
Tras elegir escrache en 2013, selfi en 2014, refugiado en 2015, populismo en 2016 y aporofobia en 2017, el equipo de la Fundación ha optado en esta ocasión por microplástico, un término que pone el acento en la toma de conciencia en torno a uno de los grandes problemas medioambientales a los que se enfrenta la humanidad.
Los microplásticos son pequeños fragmentos de plástico (menores de cinco milímetros) que, o bien se fabricaron ya con ese tamaño para ser empleados en productos de limpieza e higiene, o bien se han fragmentado de un plástico mayor (bolsas de la compra, envases de todo tipo…) durante su proceso de descomposición.
Su presencia en la arena de las playas, en los organismos de los animales, en la sal marina que consumimos y hasta en el agua que bebemos ha hecho saltar las alarmas y ha obligado a poner en marcha medidas para reducir el consumo de los plásticos de un solo uso, responsables en buena parte del problema.
Desde el punto de vista lingüístico, la Fundéu le dedicó una de sus recomendaciones diarias a este término, que, aunque no aparece aún en la mayoría de los diccionarios de español, está bien formado a partir del elemento compositivo micro- y el sustantivo plástico.
En esa recomendación, la Fundación recordaba que, como sucede en general con las palabras formadas con elementos compositivos, estos se escriben unidos a la voz a la que acompañan, sin dejar en medio un espacio ni intercalar un guion (no micro plástico ni micro-plástico).
«Cuando hace unas semanas empezamos el proceso para elegir las doce candidatas a palabra del año 2018, nos encontramos con que, sin pretenderlo, la mayoría de los términos que nos parecían más adecuados para definir de algún modo el año que acaba eran del ámbito social (mena, los nadie, micromachismo) o del medioambiental (microplástico, descarbonizar, hibridar…)», explica el director general de la Fundéu BBVA, Joaquín Muller.
«Creemos que esa selección muestra de algún modo el perfil de un año en el que, además de las grandes cuestiones políticas y económicas, todos estamos volviendo nuestra mirada a otros asuntos de enorme trascendencia que a veces quedan eclipsados por otros grandes titulares en los medios de comunicación», añade.
Si se repasan las recomendaciones emitidas por la Fundación del Español Urgente, inspiradas en la mayoría de las ocasiones por las dudas y las consultas de los profesionales de los medios, se encuentran decenas de términos relacionados con el medio ambiente: ecocidio, alargascencia, ecoimpostura o ecopostureo, espigar, esmog, Hora del Planeta…»
«Así que no es raro que entre las candidatas a palabra del año hubiera varias de ese ámbito ni que la finalmente elegida haya sido microplástico», asegura Muller.
Antes de dar a conocer la decisión definitiva, la Fundación publicó una relación de doce palabras finalistas en la que, además de las citadas (microplástico, descabonizar, hibridar, mena, los nadie y micromachismo), figuraban voces como VAR, sobreturismo, procrastinar, arancel, dataísmo y nacionalpopulismo.