Diferencias de deber + infinitivo y deber de + infinitivo

Deber + infinitivo expresa obligación o suposición y deber de + infinitivo solo indica suposición, tal como recoge el Diccionario panhispánico de dudas.

Sin embargo, en los medios de comunicación es muy habitual encontrar frases en las que se emplea inapropiadamente deber de + infinitivo cuando lo que se pretende expresar es obligación: «Para sumarse a esta modalidad se debe de contar con la ayuda de una brújula y saber interpretar un mapa», «Para empezar la partida, cada jugador debe de colocar boca abajo sus cinco cartas» o «Por su seguridad, la mascota debe de ir en el suelo en la parte trasera del coche».

El Diccionario panhispánico de dudas explica que la perífrasis deber + infinitivo se construye siempre sin la preposición de cuando indica obligación: «Lo primero que se debe hacer es cumplir con los requisitos establecidos» y no «Lo primero que se debe de hacer es cumplir con los requisitos establecidos».

Por tanto, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido escribir «Para sumarse a esta modalidad se debe contar con la ayuda de una brújula y saber interpretar un mapa», «Para empezar la partida, cada jugador debe colocar boca abajo sus cinco cartas» y «Por su seguridad, la mascota debe ir en el suelo en la parte trasera del coche».

Para indicar posibilidad o suposición, en cambio, sí se puede emplear deber tanto con la preposición de como sin ella: «Deben de ser las nueve», «Deben ser las nueve». De las dos formas puede decirse y ambas significan ‘Me parece que son las nueve’ o ‘Serán las nueve’.

Cabe recordar que, además de un verbo, deber es también un sustantivo que significa ‘obligación’ y que puede llevar la preposición de cuando se quiere añadir un complemento: «Tenemos el deber de hacer las cosas bien». 

Tomado y adaptado de:

«“deber” + infinitivo y “deber de” + infinitivo, diferencia». 2022. FundéuRAE | Fundación del Español Urgente. FundéuRAE. 14 de julio de 2022. https://www.fundeu.es/recomendacion/deber-de-infinitivo-obligacion-suposicion/.n/deber-de-infinitivo-obligacion-suposicion/.

Foto de Gratisography no Pexels: https://www.pexels.com/pt-br/foto/alteracao-comparacao-contraposicao-contraste-539/

Dígrafos del idioma español

El español cuenta con cinco dígrafos o secuencias de dos letras que representan un único sonido: «ch» («chapa»), «ll» («lluvia»), «qu» («queso»), «gu» («pliegue»), «rr» («arroz»).

Desde 2010, se considera oficialmente que los dígrafos «ch» y «ll» no forman parte del abecedario. De hecho, ya en 2001 dejaron de tener sección propia en el diccionario.

Aunque en español solo tenemos dígrafos, hay lenguas con trígrafos1, como «gli» (/ll/) en italiano, e incluso tetrágrafos2, como «tsch» (/ch/) en alemán.

Se ofrece más información sobre los dígrafos en la «Ortografía de la lengua española», disponible en la página web: www.rae.es.

Vea: «RAE – Manual de la Nueva Gramática de la Lengua Española.pdf». s. f. Google Docs. Accedido 11 de junio de 2022. https://drive.google.com/file/d/0B8BiCoxC6OQ1LWFEbU9TMDZ4OHc/edit?resourcekey=0-mNua1ai9c-7BXixbLXySXQ.

Dígrafos del idioma español – Imagen tomada de: https://www.mundodeportivo.com
  1. Trígrafo [del griego τρεῖς (transliterado como treîs), «tres» y γράφω (gráfō, gráphō), «escribir»]. Consiste en un grupo de tres (tri-) letras (-grafo) que representan un solo sonido. Un ejemplo de trígrafo está en el sufijo francés -eau, que se pronuncia «o» en español.
  2. Tetrágrafo [del griego tetra- ‘cuatro’ y γράφω (gráfō, gráphō), «escribir»]. Consiste en un grupo de cuatro (tetra) letras (-grafo) que representan un solo sonido. En español no existen tetrágrafos, salvo los derivados de nombres propios que conservan la grafía original. Ejemplo de un tetrágrafo se encuentra las palabras del idioma inglés, como ough, que se pronuncia común una u.

Preguntas de ortografía

Demuestra tu conocimiento sobre la ortografía del idioma español al responder las siguientes preguntas de forma divertida.

Memoria Anual de la Fundación del Español Urgente - FUNDEU

Cada año, la Fundación del Español Urgente – FUNDEU lanza al mundo una nueva edición, conteniendo la Memoria de la Fundación del Español Urgente – FUNDEU. En esta obra se incluye la palabra del año, término que se ha popularizado en los últimos tiempos, así como otras tantas que le acompañan en su fama, pero que no le superan. La elección de la palabra del año es bien disputada y, muchas veces, difícil. Pero, es así, todos sabemos que los caminos que llevan a la victoria están llenos de curvas peligrosas y precipicios mortales.

Por ejemplo, la palabra del año 2018 (escogida en 2019) fue «microplástico», «un término que pone el acento en la toma de conciencia en torno a uno de los grandes problemas medioambientales a los que se enfrenta la humanidad», dice la Fundación. Y, en 2021, con toda seguridad, la palabra del año 2020 va a ser COVID-19, o algo bien parecido.

Según indica FUNDEU, «La elección ha estado marcada por el triple enfoque que guía nuestro trabajo diario: actualidad, interés lingüístico y peso en el ámbito hispanohablante; buscamos palabras que hayan estado muy
presentes en los medios y que, además, tengan interés desde el punto de vista lingüístico.»

A continuación, y considerando lo anteriormente expuesto, presentamos esta colección de las ediciones de las Memorias de la Fundación del Español Urgente – FUNDEU (de 2005 a 2018) que talvez le sea de gran utilidad. Puede clicar en la imagen para bajar la publicación (hacer download).

Qué 'cuarenpena' estamos pasando todos

¿Cuarenpena? Ese confinamiento está llevando a todo el mundo a correr atrás de nuevas terminologías, frases o palabras que permitan definir y entender este desbarajuste social nunca antes visto en la historia de la humanidad.

Angustia, estrés y miedo son algunos de los síntomas que podemos sentir durante estos días de distanciamiento social por causa del COVID-19. Fotos: Diario Libre; canalveo.com; mejorsalud.com; eldivisadero.cl.

El confinamiento social ha permitido la aparición de la palabra «cuarenpena». Y, con toda seguridad, no es ni la primera ni la última a hacer acto de presencia y formar fila en el ejército de nuevas terminologías «neológicas».

Considerando todo esto, la Agencia FUNDEU pasó a explicar que, en efecto, una de las creaciones léxicas que han surgido en estos tiempos es el término «cuarenpena», palabra que alude a la tristeza de permanecer encerrados en casa para evitar contagios.

La Fundación de la Lengua Española menciona que ciertamente «cuarenpena» es un vocablo adecuado, si bien la grafía apropiada es cuarempena [con m intercalada]. Aunque este acrónimo esté formado a partir de cuarenta, con ene, delante de las consonantes se escribe m, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas, y según sucede en los compuestos biempensante simpa, que se originan a partir de bien pensante sin pagar, respectivamente.

La regla de la RAE dice: «Debe escribirse m delante de b y p (ambiguo, campo), mientras que se escribe n ante la letra v (envío, invasión). No obstante, hay algún caso en que, por respetarse las grafías etimológicas, puede aparecer n ante b: Canberra, Gutenberg (→ n2)».

Referencias:

Rae.es, https://www.rae.es/dpd/m#2. Accedido 22/05/2020.

Los apellidos y su origen


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En la antigüedad, no existían los apellidos, por lo menos no en la forma que conocemos. El DRAE – Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define apellido como: «nombre de familia con que se distinguen las personas. Nombre particular que se da a varias cosas. Sobrenombre o mote.»

Si tomamos la Biblia como referencia, nos encontraremos con que los personajes del Antiguo y Nuevo Testamentos eran conocidos principalmente por sus nombres: Abraham, Moisés, Pedro, Juan, Mateo, Jesús, María y José, etc. No había tal cosa como Abraham Pérez, Mateo Delgado y/o José García. Por cierto: Iscariote no era el apellido del traidor Judas, así como Tadeo no era el apellido del discípulo de Cristo. Eran apenas sobrenombres, es decir, apodos que representaban una característica moral, social o cultural de los personajes.

Ahora bien, con el paso del tiempo, las comunidades fueron pobladas cada vez más y más y… de repente, comenzaron a surgir las dudas, como podemos ver en la siguiente conversa:

— Llévale este mensaje a Juan.
— ¿Cuál Juan? – preguntaba el mensajero, ya que existían dos Juan en la misma localidad.
— Pues, Juan, aquel ‘del valle’ – explicaba el remitente al mensajero, para poder distinguirlo del otro Juan, aquel ‘del monte’.

En este caso, los apellidos ‘del Valle’ y ‘del Monte’, tan comunes en la actualidad, surgieron como resultado del lugar donde vivían estas personas. Estos son los llamados apellidos topónimos. Jesucristo fue conocido como Jesús de Nazaret, haciendo referencia a la ciudad donde pasó la mayor parte de su vida.

La Toponimia u onomástica geográfica (del griego τόπος, «lugar», e ὄνομα, «nombre», significa, por tanto, «nombre del lugar»). Es la rama de la onomástica que estudia los nombres geográficos o topónimos, es decir, los nombres propios de los lugares, de su origen y evolución. Es considerada una parte de la lingüística, teniendo sus fuentes en la historia, la arqueología y la geografía. (MARTINEZ JIMENES et al, 2011).

Dentro de esta categoría están los apellidos Arroyo, Canales, Costa, Cuevas, Peña, Prado, Rivera (que hacen referencia a algún accidente geográfico) y Ávila, Burgos, Logroño, Madrid, Toledo (que derivan de cierta ciudad de España).

Otros apellidos se originan de alguna peculiaridad arquitectónica con la que se relacionaba una persona. Si tu antepasado vivía cerca de varias torres, a pasos de unas fuentes, detrás de una iglesia, al cruzar un puente, o era dueño de varios palacios, pues, ahora entiendes el porqué de los apellidos Torres, Fuentes, Iglesia, Puente y Palacios. Es posible que hayas tenido algún ancestro que tuviese algo que ver con la flora y la fauna. Quizás criaba corderos, cosechaba manzanas o tenía una finca de ganado. De ahí los apellidos Cordero, Manzanero y Toro.

Los oficios o profesiones del pasado también han producido muchos de los apellidos de estos tiempos. ¿Conoces a algún Labrador, Pastor, Monje, Herrero, Criado o Vaquero? Pues ya sabes a qué se dedicaban sus antepasados durante la Edad Media.

Otra manera de crear apellidos era a base de alguna característica física, un rasgo de su personalidad o de un estado civil. Si no era casado, entonces era Soltero; si no era gordo, era Delgado; si no tenía cabello, era Calvo; si su pelo no era castaño, era Rubio; si no era blanco, era Moreno; si tenía buen sentido del humor, era Alegre; si era educado, era Cortés. Imagine.

Quizás la procedencia más curiosa sea la de los apellidos que terminan en -ez, como Rodríguez, Martínez, Jiménez, González, entre otros muchos que abundan entre nosotros los hispanos. El origen es muy sencillo: -ez significa ‘hijo de’. Por lo tanto, si tu apellido es González es porque tuviste algún antepasado que era hijo de un Gonzalo.

De la misma manera, Rodríguez era hijo de Rodrigo, Martínez de Martín, Jiménez de Jimeno, Sánchez de Sancho, Álvarez de Álvaro, Benítez de Benito, Domínguez de Domingo, Hernández de Hernando, López de Lope, Ramírez de Ramiro, Velázquez de Velasco, y así por el estilo. Así mismo ocurre en otros idiomas: Johnson es hijo de John en inglés (John-son); MacArthur es hijo de Arthur en escocés; Martini es hijo de Martín en italiano.

Es así como, poco a poco, durante la Edad Media, comenzaron a surgir los apellidos. La finalidad era, pues, diferenciar una persona de la otra. Con el tiempo, estos apellidos tomaron un carácter hereditario y pasaron de generación en generación, con el propósito de identificar no solo personas, sino familias.

Referencias

Vea también los siguientes artículos:

Los apellidos de origen judío en España y América Latina

Los apellidos españoles de origen árabe

La Real Academia de la Lengua Española - RAE presenta el proyecto "Lengua Española e Inteligencia Artificial" en el XVI Congreso de la ASALE

Foto de familia de LEIA (foto: Casa Real)

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Como parte de la sesión de clausura del XVI Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), la Real Academia Española, respaldada por la ASALE, ha presentado su proyecto Lengua Española e Inteligencia Artificial (LEIA). Tiene por objeto la defensa, proyección y buen uso de la lengua española en el universo digital y, especialmente, en el ámbito de la inteligencia artificial y las tecnologías actuales. 

En el acto, presidido por sus majestades los reyes de España, el director de la RAE y presidente de la ASALE, Santiago Muñoz Machado, ha explicado las líneas principales del proyecto LEIA, liderado por la Academia, y ha recordado que son dos los grandes objetivos que se han fijado: por un lado, velar por el buen uso de la lengua española en las máquinas y, por el otro, aprovechar la inteligencia artificial para crear herramientas que fomenten el uso correcto del español en los seres humanos.

La intervención de Santiago Muñoz Machado ha estado acompañada de la proyección de un vídeo «épico» en el que se ha hecho un recorrido por la historia del español, desde sus inicios, pasando por la época de Cervantes —cuyas Obras completas, en una nueva edición académica, se han presentado anteriormente en este mismo acto—, hasta el presente. 

Muñoz Machado ha señalado, además, que el proyecto LEIA, impulsado inicialmente junto con Telefónica, contará también con la colaboración de otras importantes empresas tecnológicas: Google, Amazon, Microsoft, Twitter y Facebook. Estas empresas han tenido la oportunidad de mostrar en un vídeo conjunto algunas de las herramientas que ya existen o que existirán muy pronto como producto de la interacción de la lengua y de los recursos que la RAE ofrece con la inteligencia artificial.

Asimismo, los socios se comprometen a utilizar los materiales de la RAE como sus diccionarios, gramática u ortografía en el desarrollo de sus asistentes de voz, procesadores de texto, buscadores, chatbots, sistemas de mensajería instantánea, redes sociales y cualquier otro recurso, así como a seguir los criterios sobre buen uso del español aprobado por la Real Academia Española.

Leia

Hay 580 millones de personas que hablan español. También 700 millones de máquinas, lo ha dicho Santiago Muñoz Machado, director de la Real Academia Española (RAE), en la clausura del Congreso de Asale que se celebra esta semana en Sevilla. Muñoz Machado ha aprovechado ese acto para presentar el proyecto más innovador de la RAE: LEIA, un programa para que las máquinas hablen español según los cánones de la Academia. ¿Cómo funciona? LEIA es un ambicioso proyecto que busca que las grandes plataformas de internet empleen las bases de datos de la RAE (su gran tesoro, al fin y al cabo).

El objetivo es que las inteligencias artificiales, los asistentes móviles, los procesadores de texto… Que todos tengan acceso al Diccionario de la Lengua Española y el resto de bases de datos de la Academia. Tomado de: www.abc.es

. También se han comprometido a facilitar que el español esté disponible como lengua de uso de sus productos y servicios, con el fin de que los ciudadanos puedan disfrutar, en esta lengua, de los beneficios que ofrezca, ahora y en el futuro, la inteligencia artificial. 

Por otra parte, se ha anunciado que la Real Academia Española desarrollará, de acuerdo con las empresas firmantes de la declaración, un certificado de buen uso del español, que expedirá a petición de las empresas adheridas al programa LEIA, al que pueden sumarse otras compañías tecnológicas que así lo deseen. 

Su majestad el rey Felipe VI ha cerrado el acto con unas palabras.

«Estamos en un momento crucial en el que tenemos que hacer algo que hicieron nuestros antecesores del siglo XVIII (con los humanos): normativizar la lengua de las máquinas y de la inteligencia artificial (IA). Su lengua tiende a diversificarse y hay que tomar medidas. La IA habla inglés, fundamentalmente, y tenemos que procurar que, poco a poco, el español coja una posición eminente en el mundo de la IA, pero también en el mundo general de las redes». Santiago Muñoz Machado, director de la RAE y presidente de la ASALE.

«Para Telefónica es muy importante impulsar este proyecto junto a la RAE. La tecnología debe aprender las interfaces de los humanos y no al revés, por eso hemos desarrollado Aura, nuestro asistente virtual con inteligencia artificial, para que nuestros clientes se relacionen de forma natural con la compañía. Ahora que estamos expuestos a una avalancha tecnológica sin precedentes, tenemos que asegurarnos de que la inteligencia artificial no solo hable español para que sea una tecnología inclusiva de la que se beneficien todos los hispanohablantes, sino que además lo hable correctamente. Por ello es muy positivo que a través de LEIA ahora podamos aprovecharnos de todos los recursos lingüísticos de la RAE». Chema Alonso, chief data officer de Telefónica. 

«La colaboración con la RAE va a facilitar el acceso de los ingenieros e investigadores de Microsoft a los recursos lingüísticos y lexicográficos de la Academia con el fin de entrenar y mejorar las tecnologías de inteligencia artificial aplicadas al tratamiento del español. Estoy segura de que este trabajo conjunto impulsará en todo el mundo el desarrollo de sistemas y aplicaciones de inteligencia artificial en nuestro idioma». Pilar López, presidenta de Microsoft España.

«En Amazon llevamos años contribuyendo a la correcta utilización del español: por ejemplo, hemos incorporado el diccionario de la RAE a nuestro lector de libros electrónico Kindle. Con el uso de la inteligencia artificial en Alexa vamos un paso más allá, ya que los usuarios pueden consultar definiciones, preguntar cómo se escribe una palabra o escuchar extractos de libros y poemas. Gracias a nuestro servicio de asistencia de voz, el español y la cultura pueden llegar a millones de usuarios por todo el mundo de forma natural e interactiva. Formar parte de LEIA es sin duda un importante paso adelante para nosotros y para la industria tecnológica en general». Pedro García Franco, director general de Alexa en España.

«En Google apoyamos el buen uso y manejo del idioma español a través de nuestros productos y nuestra tecnología y de iniciativas encaminadas a celebrar nuestra lengua. Formar parte de LEIA nos motiva a seguir mejorando en el correcto manejo de un idioma que a día de hoy utilizan más de 580 millones de personas en todo el mundo». Ramiro Sánchez, director de marketing de Google España y Portugal.

«A diario millones de personas acuden a Twitter para ver y comentar lo que está pasando, y con su conversación dar forma a nuestra cultura. Por ello, apostamos por el cuidado de la lengua española y por facilitar que la conversación en Internet tenga lugar desde la corrección y el cuidado que merece una de las lenguas más extendidas. Nuestros esfuerzos irán dirigidos a apoyar a todos nuestros usuarios ofreciéndoles herramientas que les permitan conversar desde el buen hacer y la corrección, y complementen el apoyo que ya se realiza desde la cuenta de la RAE». Nathalie Picquot, directora general de Twitter España y Portugal.

«Facebook ayuda a las personas a crear conexiones relevantes y acercar el mundo y, para conseguirlo, el español siempre ha sido una lengua importante para nosotros. De hecho, fue el primer idioma en el que estuvo disponible Facebook, después del inglés, hace más de 10 años. La comunidad siempre ha estado en el centro de Facebook, y queremos que la experiencia para cada una de las personas que utiliza la plataforma se adapte a ellos, para lo cual el idioma es fundamental.  Desde Facebook queremos colaborar con la RAE para fomentar el buen uso del español». Irene Cano, directora general de Facebook España y Portugal.

Tomado y adaptado de:

[S. f.-f]. Rae.es <https://www.rae.es/noticias/la-rae-presenta-el-proyecto-lengua-espanola-e-inteligencia-artificial-leia-en-el-xvi> [Accedido 8 de abril de 2019].

Vea también:

ABC. 2019. «Así es LEIA, la herramienta de la RAE para regular el español en internet», ABC.es <https://www.abc.es/cultura/abci-leia-herramienta-para-regular-espanol-internet-201911081403_noticia.html> [Accedido 8 de abril de 2019].

 

Presentación de la edición conjunta de la Gramática y ortografía básicas de la lengua española en el XVI Congreso de la ASALE

Ver en Ivoox

La Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) presentarán en el marco del XVI Congreso de la ASALE la edición conjunta de la Gramática y ortografía básicas.

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La Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) presentarán en el marco del XVI Congreso de la ASALE la edición conjunta de la Gramática y ortografía básicas

El académico Salvador Gutiérrez Ordóñez (RAE), Adriana Valdés (Academia Chilena de la Lengua) y la periodista Marta Robles serán los encargados de dar a conocer a los medios de comunicación esta publicación imprescindible, editada por Planeta.

En el XVI Congreso de la ASALE, organizado por la Real Academia Española, participan delegaciones de las veintitrés academias de la lengua española de todo el mundo, que comparten la responsabilidad de mantener la unidad y el buen uso del español, hoy patrimonio común de más de 580 millones de personas. Ostenta la presidencia de honor de este congreso su majestad el rey de España.

El programa se articula en dos partes: una académica de carácter interno, reservada a los miembros de las corporaciones de la ASALE, y otra cultural abierta a todos los ciudadanos. El amplio y variado conjunto de actividades culturales que ofrece el congreso constituye una iniciativa novedosa dirigida a fortalecer la relación de las academias con el conjunto de la sociedad y a potenciar la proyección de su acción panhispánica.

Más información

a través de Presentación de la edición conjunta de la Gramática y ortografía básicas de la lengua española en el XVI Congreso de la ASALE — RSS

Adverbios de tiempo

Tomado de: Lengua y Literatura Fácil (Adaptado)

Definición de adverbio de tiempo

Los adverbios de tiempo son palabras invariables que indican o se refieren al tiempo (ayer, hoy, antes, mañana...). Están estrechamente relacionados con las locuciones adverbiales temporales, que son las formadas por dos o más palabras, pero que funcionan sintáctica y semánticamente como una sola (pasado mañana, de tarde, por la noche, etc.). Aunque los adverbios son invariables, algunos admiten sufijos. Ocurre sobre todo en Hispanoamérica: ahorita, lueguito, enseguidita.

Clasificación

La Nueva gramática de la lengua española de la RAE y la ASALE reconocen los siguientes tipos de adverbios y locuciones temporales:


En el español de América se usa mucho el adverbio otrora, que equivale a ‘en otro tiempo’. Apenas se utiliza en el español peninsular. Los adverbios temporales siempre y nunca pueden ser de duración o de frecuencia. Son de duración, por ejemplo, cuando pueden hacer referencia a la totalidad de un periodo (Siempre vivió en Madrid); sin embargo, cuando siempre significa «cada vez» o «en cada ocasión» se asimila a los de frecuencia. Para algunos gramáticos, los adverbios de frecuencia vienen a constituir un tipo particular de los adverbios de tiempo.

Seguir leyendo «Adverbios de tiempo»

La dolarización del idioma español

La dolarización es el proceso mediante el cual un país adopta de manera oficial o extraoficial el uso de la moneda estadounidense (dólar, $), de allí el origen del término, a fin de ser empleado en transacciones económicas y financieras en cierto país. En este sentido, la moneda estadounidense reemplaza la moneda local en sus funciones básicas: reserva de valor, unidad monetaria, forma de pago.

Dolarización

El término dolarizar es un verbo válido para expresar la acción de ‘oficializarse en un país el uso del dólar estadounidense’. (Foto: http://www.notiactual.com/).

El dólar entonces es acogido como moneda de curso legal exclusivo y/o predominante, por lo que el país receptor pierde parte de su soberanía monetaria y, consecuentemente, parte de su soberanía nacional, motivo por el cual la dolarización enfrenta fuerte oposición en muchos países.

Tres de las principales razones que llevan a un país a dolarizar su economía son:

  1. colonización;
  2. adopción independiente y voluntaria por el país receptor;
  3. medida de combate de la crisis económica.

Ahora bien, en lo que se refiere al asunto que nos ocupa, según la Fundéu el término dolarizar es un verbo válido para expresar la acción de ‘oficializarse en un país el uso del dólar estadounidense’.

Por eso, en los medios de comunicación encontramos frases como «Dolarizar o mantener el bolívar: ¿qué le conviene a Venezuela?», «Dolarizar la economía, ¿la salvación de Venezuela?» o «¿Por qué la dolarización puede no ser una buena idea?».

En este caso, ¿qué sentido tiene el término dolarizarse? Dolarizarse, cuando usado en su forma pronominal, según el diccionario académico, tiene el significado de ‘oficializarse en un país el empleo del dólar estadounidense’. Es una voz muy común en países como Colombia, Costa Rica, Guatemala y Panamá.

También, el Diccionario de americanismos y el diccionario Clave, lo definen como verbo transitivo (‘hacer que una economía pase a tener el dólar estadounidense como patrón monetario’). Amplían sus significados dándole el sentido de ‘referido especialmente a una moneda: equiparar su valor al del dólar estadounidense’, respectivamente.

La dolarización es un fenómeno mundial. La globalización, las reducciones arancelarias, la libre circulación de capitales, los acuerdos internacionales y el aumento del volumen del comercio internacional, entre muchos otros factores, han intervenido directa e indirectamente en la dolarización de algunas economías, aunque eso no represente necesariamente una mejora de la economía local.

Por tanto, en los casos empleados aquí, en los que dolarizar es usado como verbo transitivo, tiene el sentido de oficializar el dólar como moneda («Dolarizar o mantener el bolívar»). Es decir, equiparar el valor de una moneda al del dólar («Dolarizar la economía»), así como aquellos casos en que se emplea el sustantivo derivado («La dolarización puede no ser una buena idea»), pueden considerarse válidos.

Referencias