Versus contra Versus

Versus

Durante mucho tiempo la Academia de la Lengua recomendó que convenía evitar el uso del latinismo anglicado versus y reemplazarlo por expresiones como ‘contra’ o ‘frente a’. Pero la última edición del Diccionario académico de la lengua española incluye la preposición versus en su formato redondo. Es decir, ahora esta palabra es considerada como un término propio del idioma español por su incorporación natural a la lengua, manteniendo su significado de ‘frente a’, ‘contra’. Es decir, no es más necesario escribir versus en cursiva, itálica o con comillas (a no ser para destacarla, o por cuestiones didácticas, etc.).

La 23ª edición del Diccionario académico (2014) incorporó versus a su texto en letra redonda e indicó que, aunque en latín versus significaba ‘hacia’, la palabra ha llegado al español a través del inglés, con el significado de ‘frente a’, ‘contra’. Por su parte, la Nueva gramática de la lengua española (2009) dio una explicación semejante y señaló que, a pesar de que el uso de versus con esos significados no es incorrecto, se consideraba más adecuado usar ‘frente a’ o ‘contra’, según los casos. Finalmente, la Ortografía de la lengua española determinaba que la abreviatura de versus es vs., en minúsculas y con punto abreviativo.

Por tanto, es justo que estos cambios acontezcan, después de tanto tiempo de uso. Puede decirse, entonces, que esta palabrita, versus, fue discriminada durante mucho tiempo. Ahora es justo colocarla en su correspondiente lugar.

Vea:

«“versus” es “frente a” o “contra”». FundéuRAE | Fundación del Español Urgente, FundéuRAE, 4 de julio de 2018, https://www.fundeu.es/recomendacion/versus-contra-frentea/.

Diferencia de uso entre «aun» y «aún»

Con tilde:

  1. Cuando equivale a «todavía» (valor temporal). 
  2. Cuando equivale a «incluso», con valor ponderativo (delante de «más», «menos» o con cualquier comparativo sintético).
  • Ella sabe aún más que yo
  • Pedro es aún mejor que Vicente
  • Juan es más complicado aún que ella
  • Es mejor aún de lo que esperaba

Sin tilde (monosílaba y átona)

Cuando equivale a «incluso», «siquiera» y con valor concesivo.

  • Aun así, no reacciona
  • Aun estudiando, no apruebo

Nótese la diferencia:

  • Aún enfermo, aprobó (todavía enfermo)
  • Aun enfermo, aprobó (incluso enfermo)

 

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Escriba aun o aún, según sea necesario.

 

No había anochecido [         ] y ya tenía sueño.

Después de tanto tiempo, [          ] no lo conozco.

No entiendo qué paso, [          ] sabiendo quién lo hizo.

Le subieron a un notable y [         ] se seguía quejando .

Ni [         ] así creo que lo conseguirá.

Iré al monte, [         ] sabiendo que puede llover.

Mi bicicleta es [         ] mejor que la de él.

No llegará a su nivel ni [         ] entrenando a fondo.

No me iré, [         ] sabiendo que me interesaría.

 

Baseado en: https://blog.lengua-e.com/2007/aun-con-tilde-y-aun-sin-tilde/

Texto sugerido: Manual de acentuación, de Alberto Bustos

 El Manual de acentuación te va a servir para dominar el uso de la tilde. Te va guiando paso a paso en la adquisición de las reglas y cimienta las explicaciones teóricas con abundantes ejercicios.

Una correcta acentuación es imprescindible para que tus textos sean comprensibles, pero, sobre todo, para que te tomen en serio. La ortografía es una tarjeta de visita y supongo que no quieres entregarla manchada y arrugada.

Esta obra está adaptada a la última versión de las reglas, fijada por la RAE en 2010. Contiene todas las novedades que introdujo la Academia, como la eliminación de la tilde de guion y similares, el tratamiento de los nombres propios de persona, la supresión de la tilde diacrítica en solo, o, este, etc. En definitiva, aquí encontrarás todo lo que necesitas para acentuar correctamente.

Lo puedes descargar aquí:

Descargar “Manual de acentuación”, de Alberto Bustos

También puedes comprarlo como libro impreso o electrónico  (em amazon.com, por ejemplo). Al hacerlo, contribuirás a mantener el Blog de Lengua en funcionamiento:

Manual de Acentuación, de Alberto Bustos

 

 

Concepción Company: «El lenguaje inclusivo es una tontería»

Concepción Company
Concepción Company: “El lenguaje inclusivo es una tontería.” (Foto: https://www.lavozdegalicia.es/noticia/cultura/2018/01/05/lenguaje-inclusivo-tonteria/0003_201801G5P34991.htm#)

«Igualdad no es que te llamen arquitecta, es que te paguen igual y tengas las mismas oportunidades», dice la académica de la lengua de México.

Concepción Company Company (Madrid, 1954) ocupó su silla en la Academia Mexicana de la Lengua en el año 2005, y en el 2016 ingresó en el Colegio Nacional de México, una institución que desde su creación tuvo 98 miembros varones y solo cuatro mujeres. Pero esta gran conversadora lo tiene claro: «No quiero que me incluyan por ser mujer, pero tampoco que me excluyan, que no me vean o no me tengan en cuenta por serlo».

¿Es sexista el lenguaje?

—Creo que la gramática no es sexista ni deja de serlo. No es un concepto que pueda ser aplicado a la gramática, pero sí al lenguaje y al discurso.

¿Entonces sí puede serlo el lenguaje?

—Puede serlo el uso que hagamos de la gramática o cómo construyamos el discurso. Eso sí puede serlo, y de hecho muchas veces lo es. La gramática es totalmente aséptica, está ahí porque le funciona a una comunidad, pero el uso sí puede ser sexista. Por ejemplo, cuando a un hombre le dan un premio, los periódicos mexicanos suelen decir: Juan Pérez fue reconocido con el premio Cervantes. En este caso Juan está a la cabeza de la oración, figura como el tópico, el principal. Pero si es una mujer con frecuencia aparece: el premio Cervantes le fue otorgado a Juana Pérez. Aquí quien aparece a la cabeza es el premio y la pobre Juana está a la cola. Eso sí es discriminatorio. También ocurre que si el premiado es un hombre se escribe un texto con su currículo y si es una mujer se ponen como mucho tres líneas.

Por no contar cuando se dice que está casada y tiene hijos.

—¡No me diga, eso me levanta la presión [exclama], la tensión, como dicen en España! Es como María Moliner, una gran lexicógrafa de quien todo el mundo dice que tenía cinco hijos y le zurcía los calcetines al marido. Eso sí es discriminatorio, por eso le digo que el discurso sí puede serlo, pero la gramática únicamente recoge repositorios históricos de siglos y milenios, y una comunidad funciona con ella.

Por otro lado, tenemos un discurso de lo políticamente correcto, aunque Francia acaba de prohibir el lenguaje inclusivo en textos institucionales. En España los discursos insisten en el uso de «compañeras» y «compañeros».

—Le hablo como gramática e historiadora de la lengua: es una tontería; así, tranquilamente. En primer lugar, no es equidad de género, sino de sexo, el género es de la gramática, y aunque pueda escandalizar, es una obviedad gramatical que el género masculino no significa masculino hombre, sino que es indiferente al sexo. El género gramatical que en la lengua española puede discriminar es el femenino. Si yo digo: todos tenemos sentimientos, no es androcéntrico, no es machismo. Me parece además que el lenguaje incluyente es antieconómico, no me imagino a un creador diciendo ‘‘queridos compañeros y queridas compañeras’’. En aras de esa equidad estamos perdiendo equilibrio, elegancia en la lengua y podemos cometer errores gramaticales. En México hay una pelea en la Cámara de senadores para intentar modificar la Constitución… En fin, lo que tenemos que modificar es la sociedad.

El cambio debe darse entonces en la sociedad.

—Sí, hace dos años en la UNAM hubo una campaña de equidad de sexo, mal llamada equidad de género, que decía: equidad es que te llamen arquitecta. A mí me pueden llamar ‘‘oye, tú’’, o no llamarme de ningún modo; igualdad es que me paguen igual, me contraten igual y que tenga las mismas oportunidades sociales. En el Colegio Nacional al que pertenezco corren ríos de tinta por el escaso número de mujeres que hay, pero yo no quiero que me incluyan por ser mujer, como no quiero que me excluyan por ello. Y esta batalla no se da en la gramática, se da en la sociedad. Cuando las sociedades sean igualitarias estoy segurísima de que los hábitos gramaticales se van a modificar. Y no es banal preguntarse por qué hay tan pocas mujeres en instituciones como las academias, hay que preguntárselo y no es trivial.

¿Deberían tenerse más en cuenta las variantes de los países de Latinoamérica para elaborar diccionarios y gramáticas?

—Ese es el ideal, y creo que estamos en el camino de mostrar la riqueza del español americano, que además aporta aproximadamente el 92 % de los hablantes nativos de lengua española. La lengua es el patrimonio inmaterial de cualquier ser humano y nos va la vida en defenderla. De hecho, un peruano y un español pueden tener discusiones acaloradísimas de por qué la palabra patata aparece como primera definición y no papa. En patata se define el tubérculo y el 92 % de los hispanohablantes se sienten en segundo lugar. La gramática dice: en Perú se dice así, en Ecuador así, y en el español general de tal modo… Pero, ¿cuál es ese español general si hay 350 millones de hispanohablantes que lo dicen de otra forma?

Es decir, que no haya acepciones de primera o de segunda.

—Exactamente, cuando no haya jerarquías identitarias no habrá problema. Otra característica de las gramáticas es que ponen americanismo, como si fuera una sola lengua, un error garrafal por el que hemos batallado mucho.

Hay escritores descuidados y eso no es un hecho de creatividad

Afirma que no puede confundirse descuido con creatividad. Para Company los escritores deberían ser precisos con el uso que hacen de la gramática.

¿Debe un escritor ser exquisito con el lenguaje o en la libertad de un texto literario caben fórmulas no correctas?

—Una cosa es ser creativo y otra cometer errores o ser descuidado. Hay escritores descuidados, donde se ve que hay inconcordancias, y eso me molesta porque no es un hecho de creatividad. Estoy segura de que un escritor afina, depura… Pensemos en las ediciones en donde se ven los muchos manuscritos elaborados. Por ejemplo, uno cree que Madame Bovary salió a la primera y no es así. Me molestan estos descuidos en los que veo un adjetivo mal concordado, que no tiene nada que ver con la creatividad. Rayuela tiene muchas historias de rompecabezas y, sin embargo, Cortázar era un exquisito y tiene una altísima creatividad.

El diccionario de la RAE ha incorporado palabras como táper o cracker. ¿Es bueno recoger palabras de otros idiomas o debemos proteger nuestro vocabulario?

—En este caso mi corazón y mi cabeza no están sintonizados. Como gramática creo profundamente en que no pasa nada porque el contacto llegue a las lenguas y estas se enriquezcan. Nadie se asusta de que la lengua española tenga 5.000 arabismos y vamos al supermercado a comprar aceite, no óleo. Mi cabeza me dice que las lenguas se enriquecen con el contacto, entran préstamos y no pasa nada. Ahora, cuando llegamos al corazón, evito hasta donde me es posible usar anglicismos si tengo equivalente en castellano, y tengo que hacer ese esfuerzo. En México hay una franja de edad en que se cree que diciendo cool y naíf se habla más bonito, y a mí me parece un espanto.

Tomado de: Elisa Álvarez en:

Álvarez, Elisa. «Concepción Company: El lenguaje inclusivo es una tontería». La Voz de Galicia, 5 de enero de 2018, https://www.lavozdegalicia.es/noticia/cultura/2018/01/05/lenguaje-inclusivo-tonteria/0003_201801G5P34991.htm.

“Salle”, la palabra imposible del español

La ortografía del idioma español o castellano tiene un problema casi imposible de resolver: el imperativo de «salirle», que debería ser «salle». El problema es que no se puede escribir de esta forma, porque de hacerlo así, tendríamos que pronunciarlo con el sonido de la doble l, es decir, “elle”. Acompañe el audio de Juan Antonio Vásquez, en su programa “El Palabrero”, de RNE.

Ortografía de la lengua española

La Real Academia Española, en colaboración con las academias de la lengua española en América y Filipinas (22 en total), publicó en 1999 una edición de la ortografía española que ha estado vigente hasta finales de 2010. En diciembre de 2010 fue presentada una nueva edición ampliada, detallada y minuciosa, donde aparecen las reglas de ortografía que debemos seguir en la actualidad. La ortografía es el conjunto de normas que regulan la escritura de una lengua.

La ortografía representa el pilar fundamental de la unidad de la lengua. […] Aunque la pronunciación de la lengua española sea distinta, sea por razones culturales, sociales o geográficas, una misma representación gráfica unifica la voz literaria de hombres como Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa o Miguel Delibes (OLE, 2010, p. XL).

Ortografía de la Lengua Española 2010
Ortografía de la Lengua Español, 2010.

Vea el texto digital en el siguiente enlace y baje la copia: Ortografía de la lengua española – Edición de 2010

Entre puntos y comas

Punto y coma. 1. Signo de puntuación (;).

Indica una pausa mayor que la marcada por la coma y menor que la señalada por el punto. Se escribe agarrado a la palabra o el signo que lo precede, y separado por un espacio de la palabra o el signo que lo sigue.

Foto tomada de: https://examinedexistence.com

La primera palabra que sigue al punto y coma debe escribirse siempre con minúscula (la única excepción se da en obras de contenido lingüístico, donde es común separar con este signo de puntuación los diferentes ejemplos que se ofrecen. Cuando se trata de enunciados independientes, comienza, como es natural, con mayúscula; de este uso excepcional y contrario a la norma existen muchos ejemplos.

2. El punto y coma es, de todos los signos de puntuación, el que presenta un mayor grado de subjetividad en su empleo.

En muchos casos, es posible optar, en su lugar, por otro signo de puntuación, como el punto y seguido, los dos puntos o la coma; pero esto no significa que el punto y coma sea un signo prescindible.

3. Usos

a) Para separar los elementos de una enumeración cuando se trata de expresiones complejas que incluyen comas:

Cada grupo irá por un lado diferente: el primero, por la izquierda; el segundo, por la derecha; el tercero, de frente.

Se dieron cita el presidente ejecutivo, Francisco Ruiz; el consejero delegado, Pedro García; el vocal, Antonio Sánchez; y el secretario general, Juan González.

Cuando el último elemento de la relación va precedido por una conjunción, delante de esta puede usarse también la coma.

b) Para separar oraciones sintácticamente independientes entre las que existe una estrecha relación semántica:

Era necesario que el hospital permaneciese abierto toda la noche; hubo que establecer turnos.

Todo el mundo a casa; ya no hay nada más que hacer.

En la mayor parte de estos casos, se podría utilizar el punto y seguido. La elección de uno u otro signo depende de la vinculación semántica que quien escribe considera que existe entre los enunciados. Si el vínculo se estima débil, se prefiere usar el punto y seguido; si se juzga más sólido, es conveniente optar por el punto y coma. También se podrían utilizar los dos puntos, puesto que casi siempre subyacen las mismas relaciones que expresan estos cuando conectan oraciones.

c) Se escribe punto y coma delante de conectores de sentido adversativo, concesivo o consecutivo.

Como en el caso de pero, más, aunque, sin embargo, por tanto, por consiguiente, etc., cuando las oraciones que encabezan tienen cierta longitud:

Los jugadores se entrenaron intensamente durante todo el mes; sin embargo, los resultados no fueron los que el entrenador esperaba.

Si el período encabezado por la conjunción es corto, se usa la coma; y si tiene una extensión considerable, es mejor utilizar el punto y seguido:

Vendrá, pero tarde.

Este año han sido muy escasos los días en que ha llovido desde que se sembraron los campos. Por consiguiente, lo esperable es que haya malas cosechas y que los agricultores se vean obligados a solicitar ayudas gubernamentales.

d) Se pone punto y coma detrás de cada uno de los elementos de una lista o relación cuando se escriben en líneas independientes y se inician con minúscula, salvo detrás del último, que se cierra con punto:

Conjugaciones en español:

— verbos terminados en -ar (primera conjugación);

— verbos terminados en -er (segunda conjugación);

— verbos terminados en -ir (tercera conjugación).

4. El plural del nombre punto y coma es invariable.

Coloque las comas y los punto y coma que considere necesarios en los siguientes enunciados. No obstante, siempre puede recurrirse, para un plural inequívoco, a la anteposición del sustantivo signos: Aquel texto estaba plagado de signos de punto y coma.

Tomado de: Diccionario panhispánico de dudas © 2005. Real Academia Española © Todos los derechos reservados. (Adaptado)

La lucha ortográfica de solo contra sólo

Esta lucha ortográfica de solo contra sólo no parece tener fin. Ya se pasaron algunos años desde que la Real Academia de la Lengua Española – RAE le dio un espaldarazo a la palabra «solo» (sin acento), mientras que le dio la espalda, por lo menos así parece, a la palabra hermana, «sólo» (con acento en la primera vocal).

Pero los pelos no paran de ponerse de punta, porque ciertamente estas palabritas mágicas, «solo» y «sólo» no andan bien juntas, por lo menos eso es lo que nos quieren hacer ver algunos experts.

Sólo o Solo.png
Sólo o solo son palabras que han causado mucho dolor de cabeza a unos cuantos expertos. (Foto: http://www.artificecrea.com)

En este sentido, el Diccionario de Dudas explica lo siguiente:

Sólo, cuando equivalía al adverbio ‘solamente’, solía estar acentuado para diferenciarlo del adjetivo solo, sin tilde, que significa ‘sin compañía’ o ‘en soledad’. Actualmente, se admite el uso de solo, sin acentuación, tanto en el sentido de ‘solamente’ como en el sentido de ‘sin compañía’.
De este modo, solo puede funcionar como adverbio, adjetivo o sustantivo.

En su Ortografía de la lengua española, publicada en 2010, la Real Academia Española aconseja no acentuar el adverbio solo, incluso en casos en que pudiera haber ambigüedad. Según la RAE, estos casos deberían poder resolverse por el propio contexto.
En el Diccionario panhispánico de dudas (2005) se explicó otrora:

sólo/solo. La palabra solo puede ser un adjetivo: No me gusta el café solo; Vive él solo en esa gran mansión; o un adverbio: Solo nos llovió dos días; Contesta solo sí o no. Se trata de una palabra llana terminada en vocal, por lo que, según las reglas generales de acentuación, no debe llevar tilde. Ahora bien, cuando esta palabra pueda interpretarse en un mismo enunciado como adverbio o como adjetivo, se utilizará obligatoriamente la tilde en el uso adverbial para evitar ambigüedades: Estaré solo un mes (al no llevar tilde, solo se interpreta como adjetivo: ‘en soledad, sin compañía’); Estaré sólo un mes (al llevar tilde, sólo se interpreta como adverbio: ‘solamente, únicamente’); también puede deshacerse la ambigüedad sustituyendo el adverbio solo por los sinónimos solamente o únicamente.

Así que es una cuestión de tiempo para ver quien se sale vencedor o vencedora en esa lucha cuerpo a cuerpo, marcada a 15 rounds imaginarios. Al final de cuentas, escribir solo (sin acento para todos los casos) es más fácil que memorizar un monte de reglas para definir si es solo o sólo.
Vea: http://lema.rae.es/dpd/?key=tilde;
Diccionario de Dudas: Cómo citar: «Sólo o solo». En: Diccionariodedudas.com. Disponible en: https://www.diccionariodedudas.com/solo-o-solo/ Consultado: 27 de abril de 2018, 04:45 pm.
Vea también:

Por si [no] fuera poco

Un atento ciudadano mostró su preocupación por causa de un formalismo que se está propagando rápidamente en los medios de comunicación social. Esa persona preguntó: «Hace ya un tiempo que oigo la expresión por si no fuera poco en algún programa televisivo. Desde la primera vez que la oí me resultó extraña y pensé que era un cruce entre por si fuera poco y por si no fuese suficiente/por si no bastara. Cuando me decidí a buscar en internet, me sorprendió la cantidad de entradas que hay con esa expresión y, más aún, que no encuentro ninguna referencia de que se trate de un error. ¿Es correcta?»

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Bien, la RAE explica en la gramática académica que la construcción por si fuera poco (que por cierto es la adecuada), se interpreta como ‘por si no fuera suficiente lo dicho anteriormente’: «Matilde se llevó el auto sin permiso y, por si fuera poco, lo chocó». Es probable que de formaciones como estas surgió la confusión de por sí fuera o no poco y se esté utilizando con un no innecesario (o expletivo), queriendo hacer transparente el significado de la expresión.

Vea: «por si no fuera poco / por si fuera poco». FundéuRAE | Fundación del Español Urgente, FundéuRAE, 23 de abril de 2018. <https://www.fundeu.es/consulta/por-si-no-fuera-poco/> [Consultado: 23/04/2018].

Escuche el siguiente audio clicando aquí

Tratamiento ortográfico de extranjerismos, latinismos y locuciones

La nueva ortografía establece normas que deben seguirse cuando se emplean en textos españoles palabras o expresiones procedentes de otras lenguas, siendo la principal novedad en este sentido la equiparación en el tratamiento ortográfico de todos los préstamos (voces o expresiones de otras lenguas que se incorporan al caudal léxico del español), con independencia de que procedan de lenguas vivas extranjeras (extranjerismos) o se trate de voces o expresiones latinas (latinismos).

De acuerdo con estas normas, los extranjerismos y latinismos crudos o no adaptados —aquellos que se utilizan con su grafía y pronunciación originarias y presentan rasgos gráfico-fonológicos ajenos a la ortografía del español— deben escribirse en los textos españoles con algún tipo de marca gráfica que indique su carácter foráneo, preferentemente en letra cursiva, o bien entre comillas.

Por otro lado, los extranjerismos y latinismos adaptados —aquellos que no presentan problemas de adecuación a la ortografía española o que han modificado su grafía o su pronunciación originarias para adecuarse a las convenciones gráfico-fonológicas de nuestra lengua— se escriben sin ningún tipo de resalte y se someten a las reglas de acentuación gráfica del español:

  • Me gusta mucho el ballet clásico / Me gusta mucho el balé clásico.
  • Juego al paddle todos los domingos / Juego al pádel todos los domingos.
  • La reunión de la asamblea se suspendió por falta de quorum / La reunión de la asamblea se suspendió por falta de cuórum.

Así pues, según la ortografía, y tal como ilustra el último ejemplo, los préstamos del latín solo se escribirán en letra redonda y con sometimiento a las reglas de acentuación gráfica del español cuando estén completamente adaptados a nuestro sistema ortográfico, al igual que se hace con los préstamos de otros idiomas.

Por su parte, las locuciones o dichos en otras lenguas que se utilicen en textos españoles deben escribirse igualmente en cursiva —o, en su defecto, entre comillas— para señalar su carácter foráneo, su consideración de incrustaciones de otros idiomas en nuestra lengua:

  • La historia de María tuvo un happy end de película.
  • Su fama de femme fatale le abrirá todas las puertas.
  • La tensión social fue in crescendo hasta que, finalmente, estalló el conflicto.

Según se establece en la nueva edición de la ortografía, las locuciones latinas (expresiones pluriverbales fijas en latín que se utilizan en todas las lenguas de cultura occidentales, incluido el español, con un sentido más o menos cercano al significado literal latino) deben recibir el mismo tratamiento ortográfico que las provenientes de cualquier otra lengua. Por lo tanto, deben escribirse, de acuerdo con su carácter de expresiones foráneas, en cursiva (o entre comillas) y sin acentos gráficos, ya que estos no existen en la escritura latina:

  • Así fue, grosso modo, como terminó aquel debate.
  • Se casó in articulo mortis con su querida novia.
  • Renunció motu proprio a sus privilegios.
  • Decidieron aplazar sine die las negociaciones.
  • El examen post mortem mostró indicios de envenenamiento.
  • Las grandes potencias son partidarias del statu quo.

Extranjerismos

Referência y adaptación del Diccionario Panhispánico de Dudas

Uso del porqué / porque / por qué / por que

porque-por-que

a) por qué

Se trata de la secuencia formada por la preposición por y el interrogativo o exclamativo qué (palabra tónica que se escribe con tilde diacrítica para distinguirla del relativo y de la conjunción que). Introduce oraciones interrogativas y exclamativas directas e indirectas: 

¿Por qué no viniste ayer a la fiesta? No comprendo por qué te pones así.

¡Por qué calles más bonitas pasamos!

Obsérvese que, a diferencia del sustantivo porqué, la secuencia por qué no puede sustituirse por términos como razón, causa o motivo.

b) porque

Se trata de una conjunción átona, razón por la que se escribe sin tilde. Puede usarse con dos valores: Como conjunción causal, para introducir oraciones subordinadas que expresan causa, caso en que puede sustituirse por locuciones de valor asimismo causal como puesto que o ya que

  • No fui a la fiesta porque no tenía ganas [= ya que no tenía ganas].
  • La ocupación no es total, porque quedan todavía plazas libres [= puesto que quedan
    todavía plazas libres].

También se emplea como encabezamiento de las respuestas a las preguntas introducidas por la secuencia por qué

  • —¿Por qué no viniste? —Porque no tenía ganas.

Cuando tiene sentido causal, es incorrecta su escritura en dos palabras. Como conjunción final, seguida de un verbo en subjuntivo, con sentido equivalente a para que:

  • Hice cuanto pude porque no terminara así [= para que no terminara así]. 

En este caso, se admite también la grafía en dos palabras (pero se prefiere la escritura en
una sola):

  • Hice cuanto pude por que no terminara así.

c) porqué

Es un sustantivo masculino que equivale a causa, motivo, razón, y se escribe con tilde por ser palabra aguda terminada en vocal. Puesto que se trata de un sustantivo, se usa normalmente precedido de artículo u otro determinante: 

  • No comprendo el porqué de tu actitud [= la razón de tu actitud].
  • Todo tiene su porqué [= su causa o su motivo]. 

Como otros sustantivos, tiene plural:

  • Hay que averiguar los porqués de este cambio de actitud.

d) por que

Puede tratarse de una de las siguientes secuencias:

La preposición por + el pronombre relativo que. En este caso es más corriente usar el relativo con artículo antepuesto (el que, la que, etc.): 

  • Este es el motivo por (el) que te llamé.
  • Los premios por (los) que competían no resultaban muy atractivos. 
  • No sabemos la verdadera razón por (la) que dijo eso.  

La preposición por + la conjunción subordinante que. Esta secuencia aparece en el caso de verbos, sustantivos o adjetivos que rigen un complemento introducido por la preposición por y llevan además una oración subordinada introducida por la conjunción que:Al final optaron por que no se presentase.

  • Están ansiosos por que empecemos a trabajar en el proyecto. 
  • Nos confesó su preocupación por que los niños pudieran enfermar. [Véase el Diccionario panhispánico de dudas, s/v porque y porqué].

PORQUE

Ref.: Diccionario Panhispánico de Dudas

Vea: «RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS MÁS FRECUENTES». [s. f.]. WordPress.com <https://espanolaldia.org/wp-content/uploads/2018/04/diccionario-panhispc3a1nico-de-dudas.pdf> [Accedido: 19 de abril de 2018].