Paulo Freire… Profesor de Profesores

Nací el 19 de septiembre de 1921, en Recife, Estrada de Encanamento, barrio de la Casa Amarela.

Joaquín Temístocles Freire, de Rio Grande del Norte, oficial de la Policía Militar de Pernambuco, espiritista, aunque no miembro de círculos religiosos, bueno, inteligente, capaz de amar: mi padre.

Edeltrudis Neves Freire, de Pernambuco, católica, dulce, buena, justa: mi madre.

El murió hace mucho tiempo, pero me dejó una huella imborrable. Ella vive y sufre, confía sin cesar en Dios y en su bondad.

Con ellos aprendí ese diálogo que he tratado de mantener con el mundo, con los hombres, con Dios, con mi mujer, con mis hijos. El respeto de mi padre por las creencias religiosas de mi madre me enseñó desde la infancia a respetar las opciones de los demás. Recuerdo aún hoy con qué cariño me escuchó cuando le dije que quería hacer mi primera comunión. Elegí la religión de mi madre y ella me ayudó para que la elección fuese efectiva. Las manos de mi padre no habían sido hechas para golpear a sus hijos, sino para enseñarles a hacer cosas. La crisis económica de 1929 obligó a mi familia a trasladarse hasta Jaboatao, donde parecía menos difícil sobrevivir. Una mañana de abril de 1931 llegábamos a la casa en donde había de vivir experiencias que influirían en mí profundamente.

En Jaboatao perdí a mi padre. En Jaboatao experimenté lo que es el hambre y comprendí el hambre de los demás. En Jaboatao, niño aún, me convertí en un hombre, gracias al dolor y al sufrimiento, que, sin embargo, no me sumergieron en las sombras de la desesperación. En Jaboatao jugué a la pelota con los niños del pueblo. Nadé en el río y tuve mi primera iluminación: un día contemplé a una niña desnuda. Ella me miró y se puso a reír… En Jaboatao, cuando tenía diez años, comencé a pensar que en el mundo había muchas cosas que no marchaban bien. Y aunque era un chiquillo, empecé a preguntarme qué podía hacer yo para ayudar a los hombres.

No sin dificultades pasé mi examen de admisión en la escuela secundaria. Tenía quince años y aún escribía ratón con dos “rr”. A los veinte años, sin embargo, en la Facultad de Derecho, había leído ya las Soroès gramaticaes, de Carneiro Ribeiro; la Réplica y la Tréplica, de Rui Barbosa, y algunos gramáticos portugueses y brasileños; y ya empezaba a iniciarme en el estudio de la filosofía y de la psicología del lenguaje, al tiempo que llegaba a ser profesor de portugués en la escuela secundaria. Empezaba entonces la lectura de algunas obras básicas de la literatura brasileña y de otras obras extranjeras.

Como profesor de portugués satisfacía el gusto particular que siempre he experimentado por los estudios que se relacionan en mi lengua, al mismo tiempo que ayudaba a mis hermanos mayores en el sostenimiento de la familia.

En esta época, a causa de la distancia (distancia que en mi ingenuidad no podía comprender), entre la vida, el compromiso que ésta exige y lo que dicen los sacerdotes en los sermones del domingo, me alejé de la Iglesia (no de Dios) durante un año, con gran tristeza de mi madre. Volví a ella gracias, sobre todo, a las lecturas de Tristán de Ataide, del que siempre me acuerdo, y por el que he experimentado desde entonces una admiración sin límites.

Al mismo tiempo que Ataide, leía a Maritain, Bernanos, Mounier y otros.

Como tenía una irresistible vocación de padre de familia, me casé a los veintitrés años, en 1944, con Elza Maía Costa Oliveira de Recife, hoy Elza Freire, católica como yo. Con ella continué el diálogo que había aprendido con mis padres. Tuvimos cinco hijos. Tres niñas y dos muchachos, gracias a los cuales el campo de nuestro diálogo se amplió.

Debo mucho a Elza, profesora de primaria, y después, directora de escuela. Su valor, su comprensión, su capacidad de amar, su interés por todo lo que hago, la ayuda que jamás me ha rehusado y que ni siquiera tengo necesidad de pedir, me ha sostenido siempre en las situaciones más problemáticas. Fue precisamente a partir de mi matrimonio cuando empecé a interesarme de una manera sistemática por los problemas de la educación. Estudiaba más la educación, la filosofía y la sociología de la educación que el derecho, disciplina en la cual apenas si era un estudiante mediocre.

Licenciado en Derecho en la Universidad que hoy se llama Federal de Pernambuco, traté de trabajar con dos colegas. Abandoné el Derecho después de la primera causa: un asunto de deudas. Tras hablar con el joven dentista, deudor tímido y vacilante, lo dejé ir en paz: que se pase sin mí, que prescinda del abogado, ¡me sentía muy contento de no serlo en adelante!

Trabajando en un departamento de Servicio Social, aunque de tipo asistencial (SESI), reanudé mi diálogo con el pueblo siendo ya un hombre. Como director del Departamento de Educación y de Cultura del SESI de Pernambuco, y después, en la Superintendencia, de 1946 a1954, hice las primeras experiencias que me conducirían más tarde al método que inicié en 1961. Eso tuvo lugar en el Movimiento de Cultura Popular de Recife, uno de cuyos fundadores fui, y que más tarde se continuó en el Servicio de Extensión Cultural de la Universidad de Recife, del que me correspondió ser el primer director.

El golpe de Estado (1964) no solamente detuvo todo el esfuerzo que hicimos en el campo de la educación de adultos y de la cultura popular, sino que me llevó a la prisión por cerca de setenta días (con muchos otros comprometidos en el mismo esfuerzo). Se me sometió durante cuatro días a interrogatorios, que continuaron después en el IPM de Río. Me libré refugiándome en la Embajada de Bolivia en septiembre de 1964. En la mayor parte de los interrogatorios a los que se me sometió lo que se quería probar, además de mi “ignorancia absoluta” (como si hubiera una ignorancia absoluta o una sabiduría absoluta; ésta no existe sino en Dios), lo que se quería probar, repito, era el peligro que yo representaba.

Se me consideró como un “subversivo intencional”, un “traidor de Cristo y del pueblo brasileño”. “¿Niega usted, preguntaba uno de los jueces, que su método es semejante al de Stalin, Hitler, Perón y Mussolini? ¿Niega usted que con su pretendido método lo que quiere es hacer bolchevique al país…?”

Lo que aparecía muy claramente en toda esta experiencia, de la que salí sin odio ni desesperación, era que una ola amenazante de irracionalismo nos había invadido: forma o distorsión patológica de la conciencia ingenua, peligrosa en extremo a causa de la falta de amor que la alimenta, a causa de la mística que la anima.

Del libro: “El mensaje de Paulo Freire. Teoría y práctica de la liberación”.

Autor: Paulo Freire

Novedades de la ortografía de la lengua española

Este documento, en formato PDF, presenta un resumen de las novedades de la Real Academia Española relacionadas con la nueva ortografía publicada en 2010.

Ortografía de la lengua española (2010).

Guantanamera

«Guantanamera» es una conocida y popular canción cubana. La letra más famosa, adaptada por Julián Orbón, está basada en las primeras estrofas de los «Versos sencillos», del poeta cubano José Martí. La composición musical se atribuye oficialmente a José Fernández Díaz, más conocido como Joseíto. La canción ha sido adaptada y grabada en muchas versiones.
Sin embargo, según dice Karina Rodríguez en su artículo «La guantanamera: historia ¿conclusa?», la canción surgió en Guantánamo un sábado de julio de 1929, durante el cual un grupo de amigos se encontraba trabajando, mientras cantaban. Entre ellos estaba Herminio García Wilson, panadero de profesión, al que apodaban “El Diablo”. El grupo de amigos vio pasar a una mujer hermosa y la piropearon, según dijo el propio Wilson, de forma completamente cortés. Pero ésta respondió ofendida, por lo que uno de ellos exclamó «¡Eh, qué se habrá figurado la guajira guantanamera esta!». Wilson buscó una música para acompañar la exclamación de su amigo, y la tocó esa misma noche durante una fiesta en casa de Silverio Bosch Dubois.

http://es.wikipedia.org/wiki/Guantanamera

Memoria de España: las potencias se disputan la península

Durante siglos, la península ibérica representó un territorio codiciado por las grandes potencias de los tiempos antiguos. Este vídeo nos permite vislumbrar ese pasado fantástico, glorioso, emocionante y muchas veces violento, que, de una forma u otra, continúa interfiriendo en el rumbo de la historia de la humanidad hasta nuestros días.

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El poder del «queísmo» y del «dequeísmo»

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DEQUEÍSMO

El dequeísmo consiste en incluir la preposición de antes de que, generalmente, detrás de verbos, cuando no corresponde esa inclusión.

Me dijo que no llegaría a tiempo.
* Me dijo de que no llegaría a tiempo.
Pensó que no entenderíamos el problema.
* Pensó de que no entenderíamos el problema.
Me alegra que vuelvas a estudiar.
* Me alegra de que vuelvas a estudiar.

Ante la duda, se recomienda reemplazar la construcción encabezada por que por los pronombres demostrativos eso o esto:

Me dijo esto. Pensó esto.

QUEÍSMO

El queísmo consiste en suprimir la preposición de antes de que, generalmente, detrás de sustantivos o adjetivos, cuando no corresponde esa supresión.

Nos dimos cuenta de que era un error.
* Nos dimos cuenta que era un error.
Estaba convencido de que iban a triunfar.
* Estaba convencido que iban a triunfar.
Tengo miedo de que no me escuchen.
* Tengo miedo que no me escuchen.
No se enteró de que conseguimos trabajo.
* No se enteró que conseguimos trabajo.

Se recomienda, nuevamente, reemplazar la construcción encabezada por la forma que por los pronombres demostrativos eso o esto.

Nos dimos cuenta de esto, estaba convencido de esto.

A pesar de que la construcción de que sigue generalmente a sustantivos o adjetivos y la conjunción que, a verbos, hay varios verbos que exigen de que: acordarse, alegrarse, encargarse, depender, olvidarse, preocuparse.

Verbos que aceptan tanto que como de que
Advertir: cuando significa “notar”, “observar” o “recomendar” se construye sin de. Cuando significa “hacer notar”, con de obligatoria.

Advirtió que iba a llover. Me advirtió de que no llegara tarde.

Avisar: cuando significa “comunicar algo” se construye sin de. Cuando significa “prevenir de algo”, con de obligatoria.

Avisaron que la fiesta era a las diez. Le avisé de que era peligroso.

Dudar: se puede utilizar con o sin ella, sin variar el significado:

Dudamos que tenga éxito tu empresa.
Dudamos de que tenga éxito tu empresa.

  • (construcción incorrecta)

Tomado y adaptado de http://elblogdegramatica.blogspot.it/ (El poder del «queísmo» y del «dequeísmo»)

*  Frase errada.

La formación de palabras en español

A la hora de formar palabras en español, es importante considerar los prefijos y los sufijos, aparte de la raíz.

La Formación de Palabras en Español

Banco Internacional de Objetos Educacionales

Banco Internacional de Objetos Educacionales

Este repertorio posee objetos educacionales del Ministerio de Educación de Brasil (MEC). Es de uso público. Tiene varios formatos y es para todos los niveles de enseñanza. En este momento, el Banco posee 16.690 objetos publicados, 1.892 que están siendo estudiados o aguardando autorización de los autores para su publicación y un total de 2.888.595 visitas de 173 países.

Los Pirineos, vistos desde el aire

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Los Pirineos, o el Pirineo (ver mapa aquí: https://goo.gl/maps/K4mNsEb9GupU39AP9), como prefieren denominar sus habitantes al referirse a una parte o región de éstos (español: Pirineos; francés: Pyrénées; catalán: Pirineus; occitano: Pirenèus; aragonés: Pireneus; euskera: Pirinioak o Auñamendiak), son una cordillera montañosa situada al norte de la Península Ibérica, entre España, Andorra y Francia. Se extiende a lo largo de 415 km, desde el mar Mediterráneo (cabo de Creus), al este, hasta el Mar Cantábrico (Golfo de Vizcaya), al oeste. En su parte central tiene una anchura de unos 150 km.

En lenguaje corriente, la palabra «Pirineo» se aplica al conjunto de altas sierras fronterizas hispano-francesas. La denominada Pirineos Centrales es el área geográfica de la cordillera de los Pirineos, que se extiende, aproximadamente, según las diferentes obras, entre las cumbres de Somport, en la parte occidental, y el macizo de la Maladeta, en la oriental.

En la ladera norte, en Francia, transcurre por la regiones de Aquitania (Pirineos Atlánticos), Mediodía-Pirineos (Altos Pirineos, Alto Garona y Ariège) y Rosellón (Pirineos Orientales). En la ladera sur, en España, transcurren por Navarra, Aragón (Huesca) y Cataluña (Lérida y Gerona).

El pequeño país de Andorra está situado en los Pirineos, entre España y Francia. Estas montañas albergan picos de más de 3.000 metros de altura como el Aneto (3.404 m), el Posets (3.375 m), el Monte Perdido (3.355 m), el Vignemale (3.298 m) y la Pica d’Estats (3.143 m.), pequeños glaciares, lagos y circos de origen glaciar, y una enorme cantidad de valles y cañones.

Ref.: Marcel Saule (en francés). La Grande Flore illustrée des Pyrénées. Éditions Milan.

Apenas 0,08% están en la educación básica

La profesora Elisangela Fernandes publicó un artículo en la revista Nova Escola, de Brasil (Fundación Vitor Civita, abril 2012), del cual destacamos los siguientes puntos:

clip_image002La educación de calidad exige el perfeccionamiento de los docentes. Pero en Brasil aún son pocos los que llegan a tener postgrado stricto sensu. De acuerdo con el Censo Escolar de 2010, hay apenas 1.156 docentes actuando en la educación fundamental, lo que significa 0,08% del total.

«Todo ciudadano, esté él en la educación infantil o en postgrado, merece tener profesores con el más alto grado de excelencia”, defiende Izabel Lima Pessoa, directora de Educación Básica Presencial de la Coordinación del Perfeccionamiento de Personal de Nivel Superior (CAPES). “El doctoramiento de los profesores posibilita la constante revisión de las prácticas pedagógicas y de las estrategias didácticas, así como la proposición de nuevas acciones que modifiquen el trabajo.”

Los beneficios para quien enseña y para quien estudia son claros. Pero hay varias dificultades que explican la pequeña adhesión a este nivel de estudio. Uno de ellos es la baja valorización del docente. Retener profesionales que invierten continuamente en la formación es otra dificultad de las redes. Al obtener la titulación de magíster o doctor, los profesores tienden a migrar para la educación superior. “Se creó la cultura de que los maestres y doctores son formados para actuar en la graduación y en el post.”

Cuasi el 80% de los doctores que aleccionan en la educación básica en Brasil actúan en la red pública.

Para no confundir “había” con “habían”

El verbo haber es uno de los verbos más usados en el idioma español. Una de sus funciones es la de señalar la presencia o existencia de personas o cosas, como sucede en la frase hay demasiada comida. Con este uso, el verbo haber siempre se emplea en singular, aunque lo que le siga esté en plural. Así, lo correcto es decir había muchas personas, en lugar de habían muchas personas. La razón es que aquello que acompaña a haber nunca es el sujeto de la frase. Moraleja: siempre que haber indique presencia o existencia, tercera persona del singular, venga lo que venga detrás.

Fundéu BBVA